El número de cuerpos encontrados en un campo deportivo del municipio de Escobedo ascendió a siete, ya que ayer sábado se recuperaron otros dos restos de personas ejecutadas.
Trascendió que uno de los cuerpos ya fue identificado por sus familiares, solo se espera el resultado de las pruebas de ADN.
La mujer sería Naomi Elizabeth García Arámbula, de 22 años de edad, quien despareció el pasado 15 de enero en el Fraccionamiento El Jaral, en El Carmen.
Aunque los médicos forenses tienen cuatro días trabajando en el lugar, hasta el momento las labores no se han detenido, pues se tiene la sospecha que hay más cuerpos sepultados de forma clandestina.
Hasta el momento el resto de las víctimas no han sido identificadas, debido al estado de descomposición en que se encontraban.
El hallazgo de las fosas clandestinas fue resultado de una investigación de las autoridades tras la captura de Alan Ervey, apodado "El Cano" o "Comandante Cano", señalado como líder del Cártel de Sinaloa y a quien la Fiscalía le atribuye dichas ejecuciones.
La movilización policiaca inició desde el pasado miércoles y se exten-dieron hasta ayer sábado.
Mencionaron que los restos hu-manos fueron ubicados enterrados en un predio ubicado en unas canchas de fútbol, que se ubican por el Camino a San José de los Sauces y Gasoducto, en el predio Benito Juárez.
En este lugar se ubicó una casa de seguridad que era utilizada por la célula criminal.
Fue el pasado miércoles, cuando personal de la fiscalía realizó un cateo en el interior del inmueble, sitio en el que se localizaron diversas evidencias.
Entre ellas algunas armas blancas que eran utilizadas para destazar los cuerpos de las víctimas.
Indicaron que tras el cateo se hizo una revisión en el monte y se encontró primeramente uno de los cadáveres enterrado.
El cuerpo pertenece a un hombre de unos 45 años, quien murió por disparos en la cabeza; el segundo era de una mujer, quien también fue asesinada a balazos en la cabeza.
Agregó que otra de las víctimas murió por una contusión profunda de cráneo, al igual que otras de las víctimas, y de quien se estableció era un hombre.
El quinto cadáver del sexo masculino falleció por asfixia por estrangulamiento, de acuerdo con la autopsia que le practicaron.
Mientras que de los más recientes no se pudo determinar la causa de la muerte debido a su estado.
Las autoridades estatales esperan poder identificarlos por medio de las pruebas de ADN.