Lo que se pensó se trataba del homicidio de un hombre en San Pedro, resultó ser una muerte natural, y las heridas que presentaba se la había realizado un perro Doberman que tenía de mascota.
El cadáver de la persona fue encontrado sentado en una silla, por un conocido que había acudido a buscarlo la noche del martes.
Los hechos se registraron en un domicilio que cuidaba y que se ubica, en calle Diego Saldívar y la Avenida Morones Prieto.
El reporte de la persona sin vida fue alrededor de las 21:00 horas, en la vivienda antes mencionada, misma que se encargaba de cuidar.
La víctima fue identificada como Fernando Ramírez Sepúlveda, de 65 años de edad, conocido como El Podólogo.
Más tarde, tras el reporte arribaron elementos de la Policía municipal y paramédicos.
En la revisión que se hizo de la persona se determinó que ya no contaba con signos de vida.
Los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones se hicieron cargo de las indagatorias, además arribó personal de Servicios Periciales de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León.
Con la autopsia se determinó que el hombre falleció a consecuencia de un infarto.
En cuanto a las lesiones que tenía en el brazo izquierdo, un perro que tenía como mascota fue quien se las hizo.