Mexicano estudiará en el MIT doctorado que acepta a 1 de cada 100

Alejandro Salinas de León fue aceptado con beca completa para estudiar el doctorado Social and Engineering Systems en el MIT.

Aunque podrían parecer disciplinas opuestas, para Alejandro Salinas de León, egresado de las carreras de Física Industrial y de Derecho en el Tecnológico de Monterrey, la ingeniería no debería separarse de las ciencias sociales.

En agosto iniciará sus estudios de doctorado en Social and Engineering Systems (SES), programa del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) que admitió ocho estudiantes este año, de entre cerca de 800 aplicantes. 

"Siempre he sido de la idea que la tecnología nos ayudará a nosotros para ser más humanos", expresó el regiomontano egresado del campus Monterrey.

Desde que se graduó de ambas carreras en 2023, el EXATEC de 27 años desarrolla investigación para fomentar usos éticos y conscientes de la inteligencia artificial (IA).

De acuerdo con el currículo del PhD, en este posgrado Alejandro diseñará soluciones a problemas de relevancia social combinando herramientas analíticas y metodologías de Ingeniería y Ciencias Sociales. 

El EXATEC contó para CONECTA su proceso de admisión para este programa y la trayectoria profesional y académica que lo llevaron al MIT.

Investigación sobre ingeniería y ciencias sociales en el MIT

Dirigido por el Institute for Data, Systems, and Society del MIT, el doctorado en Social and Engineering Systems dura cinco años, divididos en dos etapas: clases e investigación.

En el programa, Alejandro tomará materias de Economía, Ciencias Sociales, Informática y unas específicas a su proyecto, que son impartidas por profesores de todas las escuelas del MIT, característica única de este posgrado.

A la par, realizará publicaciones para revistas científicas desde el primer semestre en temas de interés que fomenten la toma de decisiones en sociedad y gobierno usando análisis predictivo para reducir la incertidumbre.

El abogado e ingeniero planea llevar clases de inteligencia artificial con profesores vinculados a empresas como Ferrari y FIFA, así como desarrollar proyectos con los investigadores de Harvard Law School, que tienen una estrecha colaboración con el MIT.

"El programa tiene una naturaleza interdisciplinaria. La idea no es ser bueno en ingeniería o ciencias sociales, sino ser experto en ambas y en el área que te quieras enfocar", explicó.

Antes de entrar al MIT, Alejandro recibió ofertas de beca para estudiar la Maestría en Computación en Princeton University y Brown University, instituciones consideradas Ivy League por su competitividad y prestigio académico.

También fue seleccionado con la beca Knight-Hennesy de Stanford University, programa de formación de líderes que cubre los estudios de posgrado en la institución.

Después de pensarlo por meses, el EXATEC se decidió por Social and Engineering Systems en el MIT porque lo consideró un programa único que va dirigido a sus objetivos. 

El posgrado lo estudiará con las becas completas Vice Chancellor Inclusive Excellence Fellowship y BREIT Fellowship, otorgadas a estudiantes que sobresalen en los procesos de aplicación por excelencia y trayectoria. 

Eligió el MIT para potenciar habilidades econométricas

En el programa académico del MIT, Alejandro planea seguir desarrollando proyectos interseccionales entre el derecho y la inteligencia artificial.

Además, busca potenciar sus investigaciones con herramientas y conocimientos de las clases de Economía, disciplina que en el MIT tiene la segunda mejor puntuación en el mundo, según el Ranking QS 2026.

"Quiero aprender bastante de economía, es algo que se ha desarrollado bastante para entender los efectos de la inteligencia artificial porque se necesitan habilidades robustas en matemática y análisis", explicó.

Además de cinco entrevistas y una revisión de su trayectoria, para postularse al doctorado el EXATEC vivió un proceso de ensayos conocido como Statement of Purpose, en el que debía simular que presentaba su propuesta doctoral ante diferentes públicos.

En su caso, escribió en formato carta la explicación a un juez sobre la implementación de sistemas de inteligencia artificial en los tribunales.

Alejandro quiere dirigir su proyecto académico sobre regulación e implementación de la IA para el acceso a la justicia en México.

"Mucho del trabajo como abogado actualmente se va copiando plantillas y escribiendo oficios. Para mí la tecnología viene a liberarnos de estas tareas mecánicas, para enfocarnos en la verdadera razón por que estudiamos Derecho, que es defender a las personas".

Busca la justicia algorítmica

Las ideas de Alejandro llegaron a Stanford University en 2023, donde realizó estudios de predoctorado durante los últimos tres años en el Natural Language Processing (NLP), grupo de investigación sobre algoritmos para procesar, generar y entender lenguajes humanos.

Realizó junto al profesor Julián Nyarko investigaciones sobre la justicia algorítmica, un principio ético para la aplicación de la inteligencia artificial al derecho.

"La justicia algorítmica se trata de entender si los modelos que estamos desarrollando son justos para todas las personas", detalló.

"La justicia algorítmica se trata de entender si los modelos que estamos desarrollando son justos para todas las personas".

Entre sus hallazgos, Alejandro publicó estudios que demuestran sesgos en modelos de IA. 

Encontró que el género y la raza son variables que modifican las respuestas que brindan las inteligencias artificiales generativas.

Por ejemplo, el estudio explica que, si una mujer consulta a la IA sobre recomendaciones para pedir un aumento salarial, lo más probable es que el sistema indique una suma menor a que si fuera un hombre quien pregunta.

Otra de sus investigaciones, retomada por Forbes y Reuters, reveló que los profesores de derecho en Estados Unidos prefieren respuestas hechas por IA. 

También ha trabajado con firmas jurídicas y empresas como Harvey, empresa de inteligencia artificial, para medir los atributos que un abogado quiere y necesita al momento de implementar IA.

"Me gustaría volver a México para aplicar estos aprendizajes, los tribunales están saturados de tantos casos y demandas que llegan. Pero si queremos implementar la IA para hacernos eficientes, debemos entender antes cómo hacerlo bien".

"Fue la mejor combinación"

La primera vez que Alejandro se planteó la combinación de tecnología y leyes fue en 2019, tras participar en un curso intensivo sobre programación de Wolfram Alpha como parte del modelo educativo del Tec.

Desarrolló una propuesta para predecir sentencias jurídicas con base en texto, utilizando principios de la inteligencia artificial.

Para ese momento llevaba cerca de dos años estudiando Ingeniería Física Industrial y Derecho en el campus Monterrey, carreras que eligió originalmente sin un objetivo concreto más que el interés por explorar ambas disciplinas.

"Siento que fue la mejor combinación, a pesar de que es muy extraña", dijo el titulado como ingeniero y abogado.

Más adelante en su carrera, realizó una pasantía en Facebook, ahora META, como parte del Semestre Tec, periodo académico en el que los estudiantes de la institución especializan su formación con intercambios, estancias o concentraciones.

Alejandro viajó en 2022 a las oficinas de la compañía en California, Estados Unidos, donde colaboró como ingeniero de datos en la mejora de sistemas que usan machine learning para la recomendación de Reels e historias. 

A la par, cursaba sus últimas materias de Leyes, pues estaba próximo a graduarse. 

En esos momentos, el EXATEC agradece haber tenido el apoyo de sus profesores en ambas carreras, que lo acompañaron y motivaron a seguir con su misión de utilizar la tecnología para la abogacía.

"El Tec tiene muy buena calidad docente, muchos son profesores que están en la industria y otros son académicos, entonces les aprendes cosas diferentes. Además, son receptivos y humanos", reconoció.