"Me tomó la mano y me dijo que le había salvado la vida a su esposa. Ahí entendí la responsabilidad que voy a tener como médico y también cuánto había crecido desde que entré a la carrera",
Así narra Eduardo Cantú Flores la experiencia que lo marcó como estudiante de Medicina tras ingresar como parte del programa Líderes del Mañana en el año 2020, y que ahora, seis años después, está a punto de graduarse del Tec de Monterrey.
Líderes del Mañana es un programa de becas que permite al Tec incorporar a estudiantes de excelencia académica y talento que buscan transformar la realidad, con una beca del 100 por ciento de su colegiatura durante toda su carrera.
Este programa busca a jóvenes emprendedores con iniciativas que se materialicen en proyectos de liderazgo social y desarrollo comunitario que sean comprobables y mejoren a México.
"Graduarme del Tec significa demostrar que sí se pueden hacer cosas imposibles".
"Graduarme implica un recordatorio de que realmente sí se pueden hacer cosas imposibles", comparte.
Originario del área metropolitana de Monterrey, Eduardo encontró desde temprana edad dos intereses que terminarían definiendo su futuro: la ciencia y el servicio a los demás.
Un proyecto social que cambió su rumbo
Durante la preparatoria participó en CoNatura, un proyecto comunitario enfocado en temas ambientales.
Como parte de una de sus iniciativas, colaboró en la construcción de estufas de leña mejoradas en comunidades rurales de García, Nuevo León.
Aunque el objetivo principal era reducir el impacto ambiental, la vivencia le permitió observar otra realidad.
"Las personas nos contaban que tenían problemas respiratorios por el humo. Había niños que tosían todo el día y familias que vivían muy alejadas de los servicios de salud. Eso me marcó mucho", recuerda.
Aquel momento despertó en él un interés más profundo por generar impacto desde el ámbito de la salud.
"A mí siempre me gustó la ciencia, pero también conectar con las personas. Medicina fue la carrera que mejor combinó ambas cosas", dijo.
El descubrimiento de una oportunidad
Eduardo conoció el programa Líderes del Mañana mientras estudiaba preparatoria.
Recuerda que un día vio a estudiantes recibir la beca y escuchó por primera vez que existía una oportunidad para cursar una carrera profesional con apoyo del 100 por ciento.
Su proyecto social (estufas de leña) y su trayectoria académica lo llevaron a convertirse en integrante de la séptima generación de Líderes del Mañana.
La noticia llegó durante uno de los momentos más difíciles para él y su familia.
"Estaba pasando por una etapa muy complicada y estudiar la universidad era mi prioridad. Recibir la beca me devolvió la energía y la idea de que realmente sí se puede salir adelante, incluso cuando existe una gran adversidad", compartió.
Aprender Medicina más allá de los libros
Durante su formación, Eduardo encontró en las experiencias clínicas uno de los momentos más transformadores de su carrera.
Rotó en el Hospital Ángeles con especialistas en cirugía reconstructiva, donde participó en la atención de más de 100 pacientes y observó alrededor de 20 procedimientos relacionados con defectos de la mano.
También realizó una rotación en el Hospital Zambrano Hellion con especialistas en cirugía estética.
Esta oportunidad le permitió descubrir una visión mucho más amplia de la cirugía plástica.
"Muchas personas creen que la cirugía plástica se limita a procedimientos estéticos, pero descubrí áreas profundamente humanas, como la reconstrucción mamaria en pacientes con cáncer o los procedimientos reconstructivos que ayudan a recuperar calidad de vida".
Estas experiencias reforzaron su interés por las especialidades quirúrgicas y ampliaron su perspectiva sobre el impacto que puede tener la medicina en la vida de las personas.
El momento en que entendió que estaba listo
Después de años de clases, laboratorios y prácticas clínicas, hubo una experiencia que le hizo comprender cuánto había crecido.
Durante una rotación en el área de urgencias atendió, junto con el equipo médico, a una paciente con dolor abdominal.
Aunque inicialmente parecía estable, Eduardo identificó señales que sugerían una condición más grave.
Tras realizar los estudios correspondientes, se confirmó una obstrucción intestinal complicada que requería atención inmediata.
Más tarde, un familiar de la paciente se acercó para agradecerle.
"Me tomó la mano y me dijo que le había salvado la vida a su esposa. Ahí entendí la responsabilidad que voy a tener como médico y también cuánto había crecido desde que entré a la carrera", indicó.
Para Eduardo, ese momento representó mucho más que una experiencia clínica.
"Si le hubiera contado a mi yo de hace seis años que sería capaz de ayudar a alguien de esa manera, probablemente no me habría creído", recordó.
La importancia de ver a la persona detrás del paciente
Uno de los aprendizajes más importantes que se lleva de su formación médica es la necesidad de mantener una atención centrada en las personas.
Explica que los estudiantes suelen llegar con amplios conocimientos teóricos, pero que el contacto con pacientes les enseña algo diferente.
"Un paciente no es solamente una enfermedad. Es una persona preocupada, con miedos, con una familia y con incertidumbre sobre lo que va a pasar", enfatizó.
Por ello, considera que el aspecto humano de la medicina es tan importante como el conocimiento científico.
"Siempre hay que procurar conectar con el paciente como persona", recalcó.
"Siempre hay que procurar conectar con el paciente como persona".
Investigación, comunidad y compromiso social
Además de las actividades clínicas, Eduardo participó en grupos de investigación enfocados en cirugía, donde aprendió sobre escritura científica, diseño de protocolos y análisis de evidencia médica.
También mantiene interés en iniciativas similares a Operation Smile, organización dedicada a brindar cirugías reconstructivas a personas con labio y paladar hendido.
Para él, este compromiso tiene una raíz clara.
"Líderes del Mañana me enseñó que quien tiene la oportunidad de crecer también tiene la responsabilidad de ayudar a otros", detalló.
De hecho, considera que uno de los valores más importantes que le dejó el programa fue el compromiso social.
Un mensaje para quienes sueñan con estudiar en el Tec
A quienes creen que estudiar en el Tec está fuera de su alcance, Eduardo les responde desde su propia experiencia.
Por eso invita a los jóvenes a buscar información, acercarse a las oportunidades disponibles y confiar más en sí mismos.
"Muchas veces escuchamos que algo es competitivo y damos un paso atrás. Sí existen oportunidades. Lo importante es no quitar el dedo del renglón y atreverse a intentarlo", añadió.
Lo que sigue
Antes de iniciar una especialidad médica, Eduardo realizará su servicio social en Nuevo León.
Después buscará continuar su formación en el área quirúrgica, una vocación que asegura lo acompaña desde la preparatoria.
Su meta es clara: generar un impacto cercano y humano en la vida de sus pacientes.
"Me gustaría dejar huella en cada persona que atienda", señaló.
Mientras se prepara para cerrar su etapa universitaria, Eduardo resume el significado de estos años en una frase sencilla:
"Graduarme del Tec significa demostrar que sí se pueden hacer cosas imposibles", concluyó.