Beiging, CHINA.- El Partido Comunista chino respaldó ayer “el rol central” del presidente Xi Jinping, en el cierre de un congreso de siete días que debe desembocar en su reelección para un inédito tercer mandato al frente de la organización y del país. Los cerca de 97 millones de miembros del partido deberán “defender el rol central del camarada Xi Jinping en el seno del Comité Central del Partido y del Partido en su conjunto” según una resolución adoptada de forma unánime, poco antes del cierre de su congreso en Pekín.
“Atrévanse a luchar, atrévanse a ganar, agachen la cabeza y trabajen duro, estén determinados a seguir avanzando”, lanzó con aire triunfal Xi a los casi dos mil 300 delegados reunidos en el Gran Salón del Pueblo de la capital china. Hoy, Xi Jinping debe ser reelegido como secretario general del PCC después de la primera reunión del renovado Comité Central.
Este nombramiento será el preludio de un inédito tercer mandato para Xi como presidente chino durante la reunión anual de la Asamblea Popular Nacional el próximo marzo, momento delicado para el gigante asiático, enfrentado a una desaceleración económica por los repetidos confinamientos antiCOVID y las tensiones diplomáticas con Occidente.
Durante una semana, casi dos mil 300 delegados elegidos entre las distintas instancias de la organización se reunieron a puerta cerrada en Pekín para remodelar la cúpula del poder del partido, y en consecuencia del país, y decidir la orientación de las futuras políticas. Los delegados eligieron a los alrededor de 200 miembros del nuevo Comité Central, una especie de parlamento interno del partido, cuya nueva composición fue publicada por la agencia oficial Xinhua.
Entre los altos responsables que no continuarán en su cargo está el primer ministro Li Keqiang. El número tres chino Li Zhanshu, el vice primer ministro Han Zheng y Wang Yang, el presidente de la Conferencia Consultiva Política del pueblo -una asamblea sin poder de decisión- también se despiden de sus funciones. Según cálculos de la agencia AFP, el nue vo Comité Central fue remodelado en un 65% con respecto al anterior de 2017.
El congreso debe conducir a una profunda remodelación del Comité Permanente del Buró Político, un órgano actualmente de siete miembros que supone la máxima instancia del poder en China.
Su composición se conocerá también hoy.
De acuerdo con la costumbre, los integrantes del Comité Permanente se anunciarán por orden de importancia, con el primer lugar reservado al secretario general. El segundo o el tercero debería convertirse en el sucesor de Li Keqiang en marzo.
Para el cargo suenan nombres como Hu Chunhua, el viceprimer ministro, o Li Qiang, jefe del partido en Shanghái, pese a la caótica gestión del largo confinamiento por un brote de COVID meses atrás.
El nuevo Comité Permanente estará compuesto “mayoritariamente de personalidades leales a Xi Jinping”, augura Nis Grünberg, analista del Instituto Mercator de Estudios Chinos en Berlín. Numerosos sinólogos opinan que del congreso no emergerá ningún sucesor potencial de Xi Jinping.
La estrategia “cero COVID” debe también continuar a pesar de las negativas consecuencias económicas y el creciente hastío de la población ante los confinamientos y las restricciones.
El congreso acordó ayer por otra parte “incluir en la constitución del Partido (...) su resuelta oposición y la disuasión a los separatistas que buscan la ‘independencia de Taiwán’”.
Lejos de la diplomacia prudente de sus predecesores, Xi mantendrá la firme postura de China en la escena internacional, incluso a costa de incrementar la tensión con Estados Unidos, en particular sobre Taiwán.
Desde su llegada al poder a finales de 2012, Xi ha ido acumulando poder en la segunda potencia mundial y ha fortalecido la autoridad del régimen.