El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el sábado la creación de una alianza de 17 países americanos para "destruir" a los cárteles de narcotraficantes del continente, durante una cumbre celebrada en su club de golf en Doral (Florida) con una docena de mandatarios afines.
"El corazón de nuestro acuerdo es el compromiso de utilizar fuerza militar letal para destruir estos siniestros cárteles y redes terroristas. De una vez por todas, vamos a acabar con ellos", declaró Trump ante sus invitados.
"Los líderes de esta región han permitido que grandes franjas de territorio en el hemisferio occidental queden bajo el control de pandillas transnacionales (...) No vamos a permitir que eso ocurra. Vamos a ayudar", añadió el mandatario republicano. "¿Quieren que usemos un misil? Son extremadamente precisos. ¡Piu! Lo mandamos directo a la sala de estar y se acabó el miembro del cártel".
Antes de su anuncio, Trump saludó a sus 12 invitados, entre ellos aliados fieles como el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa o el salvadoreño Nayib Bukele, al que calificó de "gran presidente".
Los tres mandatarios latinoamericanos publicaron fotos en redes sociales junto a Trump. "Durante demasiado tiempo las mafias creyeron que América era su territorio. Que podían cruzar fronteras, mover droga, armas y violencia sin consecuencias. Ese tiempo se les ha acabado", escribió Noboa en X.
La cita se enmarca en la versión adaptada de Trump de la Doctrina Monroe, con la que ha prometido intervenir para promover los intereses de Washington en América y el mundo, aumentar la seguridad de su país y frenar la influencia China.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó de "reaccionaria y neocolonial" la cumbre. El encuentro coincide con la guerra contra Irán, así como la posterior intervención en Venezuela.
Además de Bukele, Milei y Noboa, Trump recibió en Doral, cerca de Miami, a los presidentes de Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Honduras, Panamá, Paraguay, Guyana y Trinidad y Tobago, así como al presidente electo de Chile, José Antonio Kast.
Además, dijo ante que no tiene intención de aprender español: "No voy a aprender su maldito idioma", afirmó entre risas.
Durante su discurso, subrayó que su secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, tiene una "ventaja lingüística" sobre él, dado que habla español.
"No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo. No tengo problema con los idiomas, pero no voy a dedicar tanto tiempo a aprender el suyo", declaró.
El republicano dijo que prefiere tener "un buen intérprete" y, acto seguido, contó una anécdota sobre una conversación con un mandatario extranjero, cuya identidad no reveló, en la que una intérprete no le tradujo bien. Según relató, se dio cuenta del error a pesar de no entender el idioma.
Afirmó que "México es el epicentro de la violencia de los carteles", aunque dijo que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, es una "muy buena persona" con una "voz hermosa".
Trump dijo que "así como erradicamos ISIS en Medio Oriente, debemos hacer lo mismo para erradicar a los cárteles en casa".
Manifestó que "como parte de nuestro compromiso para contrarrestar la presencia de los carteles en la región, debemos reconocer que el epicentro de la violencia de los carteles es México".
El líder republicano, que ya ha amenazado con bombardear a los narcos en México, insistió en que los "carteles mexicanos están impulsando y orquestando mucho del derrame de sangre y caos en el hemisferio". "Estados Unidos hará lo que sea necesario para defender su seguridad nacional y al pueblo estadounidense", subrayó.