Sacude a Gabriel Boric el conflicto mapuche

Boric, de 36 años, cumplirá hoy 71 de sus mil 461 días en el Palacio de la Moneda

SAN JOSÉ, Costa Rica/EL UNIVERSAL.- Los líos en el sur de Chile comenzaron a cobrarle una factura política al izquierdista presidente chileno, Gabriel Boric. Una conflictiva trama mezcló a narcos, paramilitares, policías y militares corruptos involucrados en contrabando de armas, maderas y otros negocios ilícitos y en una confusión con un añejo reclamo cultural, socioeconómico y político de los mapuches, el mayor pueblo indígena de Chile, en defensa de sus territorios. Boric, de 36 años, cumplirá hoy 71 de sus mil 461 días en el Palacio de la Moneda y, por el diferendo en el sur y otras polémicas en su gestión, las encuestas registraron un desplome de más de 50% de su popularidad. Acorralado en un laberinto político con las fuerzas partidistas que en 2021 le llevaron a ganar la presidencia en las urnas para asumir el 11 de marzo, Boric quedó obligado a incumplir la promesa electoral de nunca llegar a la militarización para enfrentar la controversia con los mapuches. En un intento por maquillar una medida que emuló a la que dictó su predecesor, el derechista Sebastián Piñera, y que, siendo candidato, reprochó, el gobernante aceptó militarizar la región esta semana. Boric impuso límites a las fuerzas castrenses al restringirles su labor al control de carreteras y otras vías, sin permitirles involucrarse en tareas policiales o impedir libre movilidad de personas. Como aspirante presidencial por la coalición Apruebo Dignidad, Boric garantizó que se negaría a prolongar el estado constitucional de emergencia que Piñera impuso de octubre de 2021 a marzo de 2022 en áreas del sur donde viven los mapuches y que son la región de La Araucanía y las provincias (estados) de Biobío y Arauco. En un decreto del 17 de este mes, el gobierno adujo que hay un incremento de los "actos violentos", por lo que "es deber del Estado garantizar la seguridad de todas las personas, trabajadoras y trabajadores y habitantes de las zonas afectadas (...) También es tarea del Estado garantizar el abastecimiento de la población, sobre todo en lo referente a alimentos e insumos de salud". "Hemos sido testigos de cobardes ataques", alegó la ministra chilena del Interior, Izkia Siches, al describir que los prolongados bloqueos en vías terrestres de comunicación "ponen en riesgo el libre tránsito y cortan las cadenas de suministro" y encarecen el costo de la vida en "las zonas más rezagadas" de Chile. En contienda electoral, Boric fustigó a Piñera por violar los derechos humanos al reprimir las protestas en Chile en 2019 con dos aparatos—policías de Carabineros y Fuerzas Militares— que arrastran una abultada deuda por atrocidades que se les atribuyen en el régimen de facto, de 1973 a 1990, del general Augusto Pinochet (1915-2006). La situación en el sur lanzó a Boric a recurrir a las cuestionadas estructuras símbolos de la represión de la dictadura castrense derechista para contener una creciente violencia de la que se acusa a redes criminales que buscarían desdibujar las reivindicaciones legítimas del pueblo mapuche, como su libre autodeterminación. "El paramilitarismo y el narcotráfico se instalaron en esos sectores", advirtió el chileno Juan Carlos Chaves Pilquil, mapuche, naturópata y educador tradicional en idioma, cultura y cosmovisión de esa etnia