Venezuela y Estados Unidos iniciaron el viernes un proceso para restablecer relaciones diplomáticas tras la captura del presidente Nicolás Maduro.
El vuelco en la relación, interrumpida desde 2019, incluye un acuerdo para reactivar la industria petrolera venezolana, que según Trump le da potestad para elegir a las empresas que se harán cargo.
Venezuela posee las mayores reservas de crudo del planeta, pero con una infraestructura muy deteriorada.
Diplomáticos estadounidenses llegaron el viernes a Caracas para evaluar una "reanudación gradual" de los vínculos, informó el Departamento de Estado.
El gobierno interino de Delcy Rodríguez también enviará una delegación a Estados Unidos.
Los acercamientos no prevén por ahora un cambio de régimen, ante lo cual Edmundo González Urrutia, exiliado en España, pidió el viernes el "reconocimiento explícito" de su victoria en las presidenciales de 2025, que a su juicio Maduro le arrebató fraudulentamente.
Su mentora, la líder de la oposición y Premio Nobel de Paz, María Corina Machado, será recibida por Trump la próxima semana. En un primer momento el presidente la apartó de su plan para Venezuela.
Como parte de esa hoja de ruta, el gobierno interino comenzó a liberar a detenidos por razones políticas. La oposición reporta una década de liberaciones, incluidos cuatro españoles, el excandidato presidencial Enrique Márquez y la activista Rocío San Miguel.
Hasta mediados de esta semana, la ONG Foro Penal contabilizaba 806 presos políticos en Venezuela, incluidos 175 militares.
El gobierno anunció que sería liberado un número importante. Debido a ello, Trump dijo el viernes que anuló una "segunda oleada de ataques".
Escepticismo
El chavismo se movilizó siendo el sexto día consecutivo en Caracas para exigir la liberación de Maduro. "No acepto que Trump venga a dominar a nuestro país", dijo Josefina Castro.
Trump afirma que conduce los destinos de Venezuela y que mantiene buena "sintonía" con Delcy Rodríguez, quien niega que su gobierno esté subyugado.
La exvicepresidenta dijo que dialogó telefónicamente con los gobernantes de Brasil, Colombia y España, a quienes dijo que se enfrentará por la "vía diplomática" lo que tachó como "agresión criminal" de Estados Unidos.
En tanto, al recibir el viernes a ejecutivos de una veintena de petroleras en la Casa Blanca, Trump dijo que Estados Unidos va a "tomar la decisión" sobre qué empresas van a entrar a Venezuela.
"Ustedes están negociando con nosotros directamente", aseguró el mandatario, quien garantizó la seguridad.
Previamente aseguró en una entrevista que esas empresas están dispuestas a invertir hasta "100,000 millones de dólares", pero tal cifra no fue mencionada en el encuentro, en el que primó la cautela.
Venezuela apenas extrae un millón de barriles diarios, menos de un tercio de sus mejores épocas.
Por su parte, el director ejecutivo del gigante ExxonMobil, Darren Woods, afirmó en la cita con Trump que "es imposible invertir" en Venezuela mientras no cambien sus sistemas comerciales y legales.
Desde 2019, durante la primera administración de Trump, el crudo venezolano ha estado sometido a sanciones.
Mano dura en Latam
Tras el derrocamiento de Maduro, Trump intensificó la presión contra Colombia y México, a cuyos gobiernos de izquierda acusa de ser laxos con el narcotráfico, e incluso amenazó con atacar por tierra a los cárteles.
Pero en una llamada telefónica limó asperezas con el presidente colombiano, Gustavo Petro, a quien recibirá a inicios de febrero, según anunció Trump el viernes.
Petro pidió el viernes a Delcy Rodríguez combatir "juntos" el narcotráfico, tras pactar operaciones contra la guerrilla colombiana del ELN en la frontera.
La aerolínea Wingo informó el viernes que reanudará sus vuelos Bogotá-Caracas, suspendidos desde diciembre por el despliegue militar estadounidense en el Caribe, una decisión que también adoptó el jueves su matriz Copa Panameña.
En los alrededores de la cárcel del Rodeo I, en Guatire, en las afueras de Caracas, había desesperación entre los familiares de los presos.
"Veo esto como burla sabiendo que dieron la orden de liberarlos", dijo Dilsia Caro, de 50 años, quien pasó la noche allí esperando a su esposo Noel Flores, detenido en 2023 por supuestamente publicar un mensaje crítico en sus estados de WhatsApp.
Frente al temido Helicoide, sede de los servicios de inteligencia en Caracas, el movimiento es escaso: pocos familiares y muchos vehículos oficiales entran y salen.
El papa León XIV se mostró el viernes preocupado por las tensiones en la región, y pidió "respetar la voluntad del pueblo venezolano".