El Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió un memorándum dirigido a sus empleados con la instrucción de eliminar completamente a los cárteles y organizaciones criminales transnacionales (TCO, por sus siglas en inglés).
El documento, firmado por la recién juramentada fiscal general adjunta, Bondi, establece una estrategia de cooperación interinstitucional para combatir estas amenazas con mayor efectividad.
Como parte de esta iniciativa, el Departamento de Justicia trabajará en estrecha colaboración con el Departamento de Seguridad Nacional, dirigido por Kristi Noem, y otros socios federales.
Por lo que se busca fortalecer la coordinación entre agencias para agilizar las acciones contra estas organizaciones y eliminar cualquier obstáculo burocrático que impida su desarticulación total.
El memorándum instruye la suspensión temporal de algunas aprobaciones y revisiones burocráticas para acelerar los procesos judiciales contra acusados de delitos graves.
Entre estos se incluyen crímenes capitales, terrorismo y asistencia a cárteles.
Los crímenes capitales, que pueden ser castigados con la pena de muerte, serán prioridad en la persecución penal.
Para individuos involucrados en delitos de menor escala, el documento señala que se evitará su enjuiciamiento penal, priorizando en su lugar su deportación si carecen de estatus migratorio legal.
De este modo, el enfoque se centrará en los cabecillas y miembros clave de estas organizaciones.
El Departamento de Justicia evaluará diversos factores al seleccionar objetivos para la persecución penal.
Entre estos se incluyen si la persona es líder de una organización criminal, si tiene vínculos físicos o de operaciones en EU, si su accionar ha causado muertes o lesiones a ciudadanos estadounidenses, y si ha participado en actos de terrorismo internacional.
También se considerará si el sospechoso cuenta con antecedentes de delitos violentos. Además, el memorándum destaca la prioridad de investigar sobornos transnacionales que faciliten las operaciones de cárteles y TCO.
Agregaron que se busca desmantelar redes de corrupción que permiten la operatividad y expansión de estas organizaciones criminales, debilitando sus estructuras de poder.
Como parte de la estrategia, la Fuerza de Tarea Conjunta Vulcan, creada para destruir la pandilla MS-13, y la Fuerza de Tarea Conjunta Alpha, enfocada en el tráfico de personas, recibirán mayor autoridad y serán elevadas a la Oficina del Fiscal General.
La misión de Vulcan se expandirá específicamente para combatir al Tren de Aragua, una organización criminal venezolana recientemente designada como grupo terrorista extranjero.
El documento también menciona una reasignación de recursos hacia investigaciones que involucren inspecciones, interdicciones, incautaciones y decomisos de embarcaciones comerciales utilizadas en el tráfico de narcóticos, precursores químicos, derivados del petróleo y trata de personas.
Estas acciones buscan frenar el financiamiento y la logística de los cárteles y TCO en territorio estadounidense.
Finalmente, Bondi ha ordenado a la Oficina de Política Legal del Departamento de Justicia promover reformas legislativas que incluyan medidas contra la producción de pastillas de fentanilo y la inclusión de la xilazina en la Lista III de la Ley de Sustancias Controladas.
Con estas acciones, el gobierno de EU intensifica su lucha contra el narcotráfico y la criminalidad transnacional con el objetivo de erradicar estas organizaciones.