Occidente, con "unidad sólida"

Pocos detalles emergieron de la reunión en la que el mandatario ucraniano Volodimir Zelensky habló a través de un video pregrabado.

BRUSELAS, Bélgica/EL UNI.- El presidente estadounidense, Joe Biden, por primera vez hizo su aparición en la sede de la mayor alianza militar del planeta teniendo como telón de fondo a Europa en situación de guerra. A bordo de su vehículo blindado La Bestia llegó a primera hora de la mañana al fortificado cuartel general de la OTAN. Ahí lo esperaban todos los líderes de los Estados miembros de la Alianza Atlántica para comenzar las consultas sobre el nuevo entorno de seguridad creado por la invasión a Ucrania por parte del ejército del presidente ruso, Vladimir Putin. "Bienvenidos a esta cumbre extraordinaria de la OTAN. Nos reunimos en momento crítico para nuestra seguridad", fueron las palabras iniciales del secretario general aliado, Jens Stoltenberg. Tras la intervención de Stoltenberg, en la que condenó la agresión no provocada del Kremlin y reafirmó el apoyo a la soberanía de Ucrania, los micrófonos fueron silenciados y a partir de ahí las deliberaciones continuaron a puerta cerrada. Pocos detalles emergieron de la reunión en la que el mandatario ucraniano Volodimir Zelensky habló a través de un video pregrabado. Zelensky denunció que su país se encuentra atrapado en una "zona gris", entre Occidente y Rusia, y acusó a Moscú de usar bombas de fósforo blanco. También volvió a pedir aviones de combate y tanques para liberar ciudades acorraladas por las fuerzas rusas. La ministerial concluyó con una declaración en la que la OTAN condena la invasión, pide a Rusia detener de inmediato la guerra y reafirma la solidaridad permanente con los ucranianos. Los líderes además acordaron reforzar su flanco oriental, creando cuatro batallones más en Bulgaria, Hungría, Rumania y Eslovaquia.