El ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán desde 1989, murió en el ataque a gran escala lanzado por Estados Unidos e Israel contra la república islámica que incendió la región, y que se extendió el domingo por segundo día.
La televisión estatal iraní confirmó la muerte de Jamenei temprano el domingo, horas después de que el presidente Donald Trump anunciara el fallecimiento del clérigo de 86 años, al que describió como "una de las personas más malvadas de la historia".
Las autoridades anunciaron 40 días de luto ante la muerte del líder, cuya hija, yerno y nieta también fallecieron en el ataque, según los medios iraníes.
Un triunvirato compuesto por el presidente iraní, Masud Pezeshkian; el jefe del poder judicial, Gholamhossein Mohseni Ejeï; y un jurista del Consejo de Guardianes de la Constitución, se encargarán de la transición tras la desaparición de Jamenei, anunció también la televisión estatal, citando al asesor del ayatolá Mohamad Mokhber.
Además, miles de personas se congregaron el domingo en la emblemática plaza Enghelab para homenajear al líder supremo, en medio de banderas de la república islámica y al coro de "¡Muerte a Estados Unidos!" y "¡Muerte a Israel!".
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, prometieron un "castigo severo" a los "asesinos" del líder supremo.
Poco después, la prensa estatal reportó además que el jefe de los Guardianes, Mohamad Pakpour, y Alí Shamkhani, asesor cercano del líder supremo al frente del Consejo Nacional de Defensa, fueron abatidos en la operación israeloestadounidense.
También, nuevas explosiones resonaron con fuerza en Teherán durante la mañana del domingo, mientras Trump prometía no aflojar los bombardeos hasta la caída de la república islámica y urgía a las fuerzas de seguridad a mantenerse al margen. "Esta es la mayor oportunidad que tiene el pueblo iraní de recuperar su país", dijo Trump en redes sociales.
Israel anunció en la noche del sábado al domingo haber lanzado una nueva ola de ataques, dirigidos contra lanzadores de misiles balísticos y la defensa antiaérea de Teherán.
Irán respondió a estos ataques sin precedentes con salvas de misiles en todo Medio Oriente, que han causado la muerte de al menos dos personas en Abu Dabi y otra en Tel Aviv, mientras las explosiones sacudían las ciudades más emblemáticas de las ricas monarquías árabes del Golfo.
Teherán anunció una nueva ola de ataques contra Israel y bases estadounidenses. Las sirenas de alerta aérea se activaron en el centro del Estado hebreo y explosiones se oyeron en las capitales de Catar y Baréin, así como en la ciudad emiratí de Dubái.
Desde primeras horas de la mañana, cuando comenzó el ataque, Netanyahu y Trump dieron a entender que querían un cambio de régimen y animaron a los iraníes a sublevarse.
"Cuando hayamos terminado, tomen el poder, les tocará a ustedes hacerlo", dijo el mandatario estadounidense.
Por la noche Trump declaró a ABC News que tiene "una idea muy clara" sobre quién será el próximo líder de Irán. No dio un nombre.
Entre los aspirantes figura Reza Pahlavi, hijo del último sah de Irán, derrocado en 1979 por la revolución islámica.