México vuelve a ser un espacio de diálogo: expertos

Este fin de semana comienza un nuevo diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición encabezada por Juan Guaidó

CIUDAD DE MÉXICO.- Con la etiqueta de ser un país que privilegia el diálogo para la solución de conflictos, este viernes México se convierte nuevamente en sede de una mesa de pláticas entre dos partes confrontadas desde hace casi una década: el gobierno de Venezuela y la oposición de ese país.
Este fin de semana comienza un nuevo diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición encabezada por Juan Guaidó, con mediación de Noruega y en territorio mexicano. Es el quinto intento, fuera de Venezuela, para lograr una ruta de salida al conflicto que se vive en aquel país.
No es la primera vez que en territorio mexicano se realizan conversaciones para solucionar conflictos de otros países: es muy reconocido el Grupo de Contadora, una instancia multilateral que se creó en 1983, a partir de un llamado del primer ministro de Suecia y los premios Nobel de la paz. Gabriel García Márquez, Alfonso García Robles y Alva Mydral, para buscar dar fin al conflicto en Centroamérica. A propuesta de México y Colombia, que invitaron a Panamá y Venezuela, se creó un grupo para promover de manera conjunta, la paz en Centroamérica. Así se llegó a la isla de Contadora, en Panamá, donde se logró un compromiso.
México colaboró también para acabar con el conflicto interno en Guatemala y en 1992 se firmaron los Acuerdos de Paz de Chapultepec, con los que se logró parar la confrontación entre el gobierno de El Salvador y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.
El territorio mexicano también fue sede para que el gobierno de Colombia se sentara a dialogar con la Coordinadora Guerrillera, conformada por las FARC, el ELN y EPL. No prosperó el diálogo debido a que durante el desarrollo de las pláticas la violencia continuó.
"Esto habla de que México está volviendo a rescatar ese espacio de diálogo que siempre tuvo a disposición y que no significa injerencia", señaló Nayar López, catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM.
El especialista en temas de América Latina y el Caribe subrayó que con este diálogoMéxico rescata ese espacio de diálogo que antes del siglo XXI tuvo para el exterior. "Responde a un giro de la política exterior de México hacia América Latina, abandonando esa lógica de injerencia que se dio durante los últimos tres sexenios", comentó.
"México tiene una dimensión geopolítica e influencia internacional muy importante. Cuando México se sumó al concierto de intervencionismo de Estados Unidos, se desdibujó en el sentido del respeto en la diplomacia internacional. Esto es un giro importante e incorporará a México en un ámbito en donde su voz puede tener mayor respeto", añadió.
La internacionalista Aribel Conteras celebró que México sea sede del diálogo entre el gobierno de Maduro y sus opositores. "México lo visualiza como una gran oportunidad para consolidarse como líder en la región, hecho que había perdido", indicó. Si el diálogo falla, dice, no hay que culpar al gobierno mexicano. "México entiende que no es juez y parte, simplemente pone la plataforma y se mantiene neutral".