La Fiscalía llevará a juicio a 12 menonitas extranjeros por deforestar regiones del este de Colombia, donde se expande el grupo ultrarreligioso protestante enfrentado con las comunidades indígenas.
Los menonitas, que se dedican principalmente a la agricultura, han levantado colonias en lugares remotos de varios países de América Latina en los últimos años y chocan constantemente con indígenas por deforestar y acumular tierras.
También tienen denuncias en Perú y Bolivia por prácticas similares.
Los doce acusados, todos mexicanos, irán a juicio por "tala de bosque natural" y por hacerlo "sin contar con los permisos y/o autorizaciones legales" entre 2016 y 2021 en Puerto Gaitán, en el departamento del Meta, según un comunicado de la Fiscalía. Son grupos herméticos y autosuficientes, que se oponen al mestizaje, no usan energía eléctrica y se surten de generadores a combustible. Se comunican mayoritariamente entre ellos en alemán, la lengua de sus ancestros.
Ataviados con overoles y sombreros de paja, los menonitas llegaron en 2014 a la región llanera, cuando compraron extensos predios para su expansión agrícola. Desde entonces han tenido varios altercados con indígenas, que reclaman el territorio como ancestral.
Imágenes satelitales muestran fuerte deforestación en Liviney, uno de sus prósperos asentamientos.
Suelen acabar con los bosques para ampliar sus cultivos de gran escala, principalmente de soja y maíz.
Los menonitas, cuyo origen se remonta a la Europa del siglo XVI, llegaron a princios del siglo pasado a México, pero han ido expandiéndose por varios países de la región. Las primeras iglesias menonitas en Colombia datan aproximadamente de los años 50.