Lanza Rusia intenso bombardeo sobre la capital de Ucrania

Rusia lanzó uno de los bombardeos más intensos desde el inicio de la guerra, con más de 40 misiles -incluidos proyectiles balísticos e hipersónicos- y 125 drones contra Kiev y otras ciudades ucranianas, en una ofensiva que dejó al menos 20 muertos y más de 140 heridos en todo el país, mientras Ucrania respondió con ataques contra infraestructura energética y buques de la denominada "flota sombra" rusa en el mar Negro.

La mayoría de los misiles iban dirigidos a la capital, donde al menos una persona murió y otras 16 resultaron heridas tras horas de explosiones que provocaron incendios y dañaron edificios residenciales, oficinas, instalaciones industriales y una residencia estudiantil. Se movilizaron cerca de 600 rescatistas.

Las fuerzas de defensa ucranianas afirmaron haber neutralizado 18 misiles y 108 drones, pero la concentración de misiles balísticos volvió a poner en aprietos a las baterías Patriot, el sistema occidental más eficaz contra este tipo de amenazas.

"La defensa contra los misiles balísticos es ahora nuestra prioridad permanente", afirmó el presidente Volodymyr Zelensky, quien renovó su pedido a los aliados occidentales de que suministren más interceptores. El mandatario aseguró que solo durante la última semana Rusia lanzó contra Ucrania unos 1.450 drones de ataque, más de 1.640 bombas aéreas guiadas y 99 misiles.

En respuesta, Kiev dirigió sus operaciones contra objetivos estratégicos vinculados al sector energético ruso. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) informó que atacó tres depósitos de combustible en la región rusa de Stávropol, en el norte del Cáucaso, mientras que las Fuerzas Armadas golpearon una cuarta instalación del mismo sector.

Además, Ucrania aseguró haber alcanzado tres petroleros de la denominada "flota sombra", utilizada por Moscú para exportar petróleo y derivados eludiendo las sanciones occidentales.

"Nuestras sanciones de largo alcance han alcanzado los objetivos que sostienen y financian la agresión rusa", sostuvo Zelensky.

El recrudecimiento de los combates coincide con una creciente crisis política en Kiev tras la reciente reorganización del Gobierno y la destitución del hasta ahora ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, una de las figuras más populares del Ejecutivo y considerado el impulsor de la digitalización de las Fuerzas Armadas y del desarrollo de la guerra con drones.

La salida de Fedorov desencadenó  protestas en la capital ucraniana.