Ucrania lanzó este jueves su mayor ataque con drones contra Moscú en los dos últimos años, que provocó incendios en la capital rusa y sus alrededores y motivó una enérgica amenaza de Rusia de lanzar más bombardeos.
Varios drones ucranianos alcanzaron una importante refinería moscovita y el alcalde de la capital, Serguéi Sobianin, calificó la andanada como un ataque "a gran escala". El responsable no precisó el alcance de los daños.
Reporteros de AFP vieron grandes columnas de humo negro sobre la periferia sur de la capital rusa.
Sobre la refinería MNPZ, en el distrito de Kapotnia, podían verse llamas.
"Si Ucrania arde, su Moscú también arderá", afirmó este jueves el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, después del ataque.
"Lo más importante es que el pueblo ruso empieza a sentir que es un hombre, [Vladimir] Putin, quien libra esta guerra, mientras que la gente ordinaria paga el precio", aseguró en un mensaje de audio mandado a la prensa.
En respuesta, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, advirtió sobre nuevos ataques contra objetivos en Ucrania.
Según Lavrov, el presidente Putin ya anunció que Rusia "llevaría a cabo ataques agrupados de manera regular" contra Ucrania, y añadió que el ejército ruso "lo está haciendo y continuará haciéndolo".