Israel anunció este miércoles una amplia ofensiva contra Irán, mientras Estados Unidos reportó haber alcanzado cerca de 2.000 objetivos en cuatro días. A pesar de los ataques, las represalias de Teherán continúan en toda la región de Oriente Medio.
El ejército israelí precisó que la operación se centra en bases de lanzamiento, sistemas de defensa aérea y otras infraestructuras estratégicas dentro de Irán, como parte de su estrategia para debilitar la capacidad militar del régimen iraní.
En Teherán, convertida en ciudad fantasma, los ataques del martes afectaron principalmente a la institución encargada de elegir al próximo líder supremo tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei. Su funeral será en la ciudad santa de Mashhad.
El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Militar estadounidense para Oriente Medio, indicó que en menos de 100 horas se atacaron cerca de 2.000 objetivos con más de 2.000 municiones, casi el doble del ritmo de los primeros días de la invasión de Irak en 2003.
El conflicto ya provoca repercusiones económicas globales: las bolsas mundiales registran pérdidas y los precios del crudo y del gas europeo suben, afectados por la paralización del estrecho de Ormuz y la suspensión de producción de gas natural licuado en Catar. Analistas advierten que, de prolongarse la crisis, podría generarse una mayor presión inflacionaria a nivel internacional.
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró que la marina de su país podría escoltar a los petroleros si fuera necesario para garantizar el tránsito comercial. También defendió la actuación de Washington al señalar que el objetivo central es impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
El general Ebrahim Jabbari, de los Guardianes de la Revolución iraníes, amenazó con represalias contra "todos los centros económicos" regionales y advirtió que quemaría cualquier barco que intentara cruzar el estrecho de Ormuz, punto estratégico por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.Israel informó haber atacado un centro militar subterráneo del programa nuclear iraní en Teherán.
El primer ministro Benjamin Netanyahu aseguró que los bombardeos también alcanzaron estaciones de radio y televisión estatales, centros de misiles y el aeropuerto de la capital.En respuesta, Teherán lanzó misiles y drones contra Israel y objetivos estadounidenses, incluyendo el consulado en Dubái, la base militar de Al Udeid en Catar y la embajada en Arabia Saudita.
Las autoridades reportaron incendios en algunas instalaciones, aunque sin víctimas graves.Varias embajadas estadounidenses en Oriente Medio, como las de Kuwait y Baréin, cerraron temporalmente. Washington evacuó a personal diplomático no esencial y confirmó que alrededor de 9.000 ciudadanos estadounidenses han salido de la región desde el inicio del conflicto.
En la capital iraní, testigos reportaron columnas de humo sobre edificios gubernamentales y zonas céntricas.
La Media Luna Roja iraní informó que el saldo supera los 780 muertos, aunque la cifra no ha podido ser verificada de manera independiente.Desde el inicio de la guerra también han muerto seis militares estadounidenses, según el Pentágono.
En Israel, los servicios de emergencia confirmaron al menos diez fallecidos por los ataques iraníes.
Grupos proiraníes en Irak y Líbano, principalmente Hezbolá, se han sumado a los ataques contra Israel. Bombardeos israelíes en el sur de Beirut dejaron seis muertos y decenas de miles de desplazados desde el inicio de la ofensiva.