Frustran otro atentado contra Trump

Abaten a sujeto armado en Mar-a-Lago

El Servicio Secreto, en colaboración con la policía de Palm Beach, mató a un hombre que ingresó armado con un rifle y gasolina en la residencia presidencial en Mar-a-Lago, en Florida, a pesar de que Donald Trump permaneció en Washington durante el fin de semana.

Las autoridades identificaron al sospechoso como Austin Tucker Martin, un joven de 21 años de Carolina del Norte, cuya familia había denunciado a la policía su desaparición horas antes, e incluso inició una campaña en redes sociales para intentar localizarlo.

El joven habría salido en su auto, pero no está claro qué lo llevó hacia el sur, hacia Florida.

Tampoco se sabe cómo obtuvo el rifle que llevaba consigo. El análisis de sus cuentas en redes sociales ofrece pocas pistas sobre el motivo de su acto.

Las imágenes publicadas su-gieren que una de sus pasiones era dibujar campos de golf.

En su Instagram, hay una serie de acuarelas y bocetos en blanco y negro que parecen representar el green Quail Ridge, a unos 30 kilómetros de su hogar en Cameron.

Las publicaciones están acompañadas de música electrónica.

Los investigadores no han aclarado si Martin estaba bajo la mira de la policía por incidentes anteriores. 

"El Servicio Secreto actuó rápida y decisivamente para neutralizar a un loco armado que había entrado en la casa del presidente", comentó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

"Las fuerzas del orden trabajan 24 horas al día, 7 días a la semana, para mantener seguro al país y proteger a los estadounidenses", añadió, señalando a los demócratas por el shutdown en curso que pone en peligro a Estados Unidos y a todos los que trabajan para protegerlo.

El FBI "dedicará todos los recursos necesarios" para investigar lo sucedido, aseguró el jefe de la agencia, Kash Patel.

Aunque la vida de Donald Trump nunca estuvo en peligro (estaba en Washington junto a la Primera Dama para una cena con gobernadores), el incidente muestra la alta tensión política en Estados Unidos.

El presidente ya había sido objeto de dos intentos de asesinato: uno en Butler, donde resultó herido, y otro mientras estaba en su campo de golf en West Palm Beach, cuando un hombre intentó dispararle mientras jugaba.

En los últimos días, además, un hombre armado fue arrestado fuera de Capitol Hill.