Estados Unidos continúa con el bombardeo de cientos de objetivos en Irán e Israel amplió el lunes sus ataques a Líbano, mientras que Donald Trump prometió "vengar" las primeras bajas estadounidenses en el conflicto con la república islámica que amenaza con generar un conflicto regional.
Ambas partes han mostrado su determinación de no ceder en las hostilidades.
Luego de la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, Teherán llevó a cabo el domingo ataques de represalia contra países del Golfo, en parti-cular, aquellos donde hay bases estadounidenses.
El ejército israelí anunció a primera hora del lunes que lleva a cabo "ataques a gran escala" contra Teherán. También anunció el ataque de objetivos de Hezbolá "en todo el Líbano", tras disparos de cohetes reivindicados por el grupo militante respaldado por Irán. Periodistas escucharon fuertes explosiones en Beirut, capital de Líbano.
Un comunicado militar señaló que "en respuesta al lanzamiento de proyectiles de Hezbolá hacia el Estado de Israel".
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, aseguró haber lanzado un ataque "a gran escala" contra "el enemigo". Un funcionario de Teherán precisó que tienen como blanco las bases estadounidenses en esos países, y no a sus vecinos.
El Pentágono anunció la destrucción del cuartel general de los Guardianes de la Revolución, mientras que el ejército israelí aseguró que había "cortado la cabeza de la serpiente".
Al mismo tiempo, tres barcos fueron atacados en el estrecho de Ormuz, la puerta al Golfo, que los Guardianes de la Revolución iraníes declararon cerrado "de facto", según la agencia británica de seguridad marítima UKMTO.
En la apertura de los mercados de Asia el lunes, los precios del crudo se dispararon un 13%.
En respuesta al operativo lanzado el sábado, Teherán contraatacó con bombardeos contra vecinos del Golfo, en particular aquellos que albergan bases estadounidenses, y contra Israel.
Periodistas escucharon explosiones el domingo en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), Doha (Catar) y Manama (capital de Bareín), así como en Riad (Arabia Saudita). Estos ataques son fruto de la "irresponsabilidad", denunciaron Estados Unidos y sus aliados árabes en un comunicado conjunto.
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó el domingo que aceptó que Estados Unidos utilice bases del Reino Unido para lanzar ataques "defensivos" destinados a destruir misiles iraníes y lanzaderas de misiles.
Además, dos fuertes explosiones sacudieron a Teherán el domingo en la noche, mientras la televisión estatal anunciaba que era objeto de ataques. En respuesta, la República Islámica lanzó una serie de ataques en contra de varios países misiles, en particular aquellos donde hay bases de Estados Unidos y contra Israel.
Israel anunció por su lado la movilización de 100,000 reservistas para la ofensiva contra Irán, y la aviación intensificará sus operaciones en Teherán, según avisó el primer ministro, Benjamin Netanyahu.