París.- El jueves 21 de julio, el Banco Central Europeo anunció que sus tipos de interés se incrementaban un 0,5 %. De esa forma, el tipo de interés fundamental pasó del 0 % al 0,5 %.
¿Por qué el BCE ha subido los tipos?
Los mercados esperaban una subida del 0 % al 0,25 % y ha sido superior.
El anuncio señala que habrá más subidas para la próxima reunión (el 8 de septiembre), si la inflación no ha mejorado para entonces. El objetivo del BCE es que la inflación en la zona euro se sitúe en el entorno del 2 %. En junio fue del 8,6 % y es imposible que en dos meses cambie. Los tipos de interés volverán a subir en septiembre.
¿Por qué el BCE ha subido los tipos?
Si la prima de riesgo aumenta mucho, el Tesoro del país correspondiente tiene dificultades para financiarse.
Por eso, el incremento de los tipos de interés recién anunciado viene acompañado por un instrumento para la protección de la transmisión (ITP) que permite al BCE comprar deuda de un solo país en concreto y no de todos, como hasta ahora.
El objetivo es evitar que la prima de riesgo de ese país suba mucho y le resulte muy caro financiarse. Por eso se han puesto en marcha ambas decisiones a la vez y se han anunciado en el mismo momento.
La otra razón es que la subida de tipos de interés puede reducir mucho el crecimiento de la economía en la eurozona.
Al subir los tipos, las empresas invierten menos y los hogares contratan menos hipotecas y compran menos coches y otros bienes a crédito.
Además, aumenta lo que hay que pagar cada mes por un préstamo de tipo de interés variable. Eso afecta a la demanda, la producción y finalmente al PIB.
LAS PREVISIONES
Según la última estimación, en Estados Unidos el PIB cayó un 0.9 % en el segundo trimestre de 2022. En el primer trimestre, la caída había sido del 1,6 %. Dos trimestres seguidos de caída del PIB se considera técnicamente una entrada en recesión.
¿Qué puede pasar en la zona euro?
En su documento sobre perspectivas macroeconómicas de junio, el BCE suponía que el crecimiento en 2022 sería de un 2,8 % pero en el mismo documento de tres meses antes la previsión era que creciese un 3,7 %.
Por tanto, las expectativas se están deteriorando.
Habrá que ver si Europa se dirige a una recesión. Su dato de crecimiento medio es inferior al 1 %, en un año en el que se suponía que se recuperaría de los efectos de la pandemia.
Así pues, el frenazo es considerable. Y afectará a 2023, porque la previsión para ese año en el informe de junio es un crecimiento del 2,1 %, mientras que en el de marzo era del 2,8 %.
Si el Banco Central Europeo sube más los tipos en septiembre para combatir la inflación, el efecto puede ser aún más negativo. El último factor, y el más difícil de predecir, es la duración de la invasión rusa a Ucrania.
Cuanto más dure peores serán los efectos para las economías de la zona euro. Las economías de otras grandes zonas, como Estados Unidos, China, India o América Latina, sufrirán efectos menores.
El mayor impacto de la guerra, aparte de en los países en conflicto, se da en Europa.