El presidente de Francia, Emmanuel Macron, defendió ayer la integridad territorial de Groenlandia durante su visita a la isla ártica, en respuesta al creciente interés de Estados Unidos.
Aseguró que "Groenlandia no se puede comprar ni tomar" y advirtió que las amenazas estadounidenses representan una "llamada de atención para toda Europa".
El mandatario destacó la importancia de la cooperación con Groenlandia y Dinamarca, y afirmó que había informado al presidente Trump sobre su visita y la disposición de Europa a enfrentar juntos los retos estratégicos, climáticos y económicos.
En una rueda de prensa conjunta con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el presidente autonómico groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, Macron insistió en que la única vía posible es la cooperación, no la confrontación.
Además, enfatizó la necesidad de que Europa aumente su "autonomía estratégica" y reduzca la dependencia económica de Estados Unidos, un proceso que, según dijo, llevará al menos una década.