El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se enfrenta a una de las crisis políticas más graves desde el inicio de la invasión rusa, ante la oleada de protestas en todo el país contra la destitución de un ministro de Defensa reformista.
Las manifestaciones, en su quinto día este lunes, fueron desencadenadas por la destitución de Mijailo Fédorov, popular ministro de Defensa cesado durante una reorganización del Gobierno tras enfrentarse repetidamente con el alto mando militar.
Desde la semana pasada, cientos de personas se han concentrado en la capital, Kiev, con pancartas improvisadas de cartón y entonando el himno nacional de Ucrania, pese a que Rusia continúa lanzando ataques aéreos nocturnos.
"Esto continuará el tiempo que sea necesario; terminará cuando nuestro presidente nos dé una respuesta", declaró a la AFP Irina Kostiuk.
En Kiev, la indignación de los jóvenes manifestantes no parece que vaya a remitir pronto, y Zelenski intenta encontrar una solución que satisfaga a todas las partes y evite divisiones en plena invasión rusa.
Desde hace varios días, el mandatario mantiene reuniones con sus principales asesores y con la cúpula militar.