El presidente Donald Trump dijo el miércoles que habló por teléfono con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el primer contacto público entre ambos tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en un ataque de Estados Unidos.
Esta llamada sella el vuelco en la relación entre ambos países, que ya adelantan las gestiones para reanudar sus lazos diplomáticos y firmaron acuerdos energéticos.
Trump aseguró que todo "anda muy bien" con Venezuela, casi dos semanas después de que fuerzas estadounidenses bombardearan Caracas y otras regiones, y capturaran a Maduro.
"Tuvimos una larga llamada, discutimos un montón de cosas", declaró Trump a periodistas, y describió a Rodríguez como "una persona formidable". "Es alguien con quien trabajamos muy bien".
Rodríguez calificó la conversación de "productiva y cortés" y "desarrollada en un marco de respeto mutuo".
"Abordamos una agenda de trabajo bilateral en beneficio de nuestros pueblos, así como de asuntos pendientes en la relación entre nuestros gobiernos", escribió en Telegram.
Poco antes, anunció que su país vive un "nuevo momento político" en un corto encuentro con periodistas en el que ignoró preguntas sobre un posible viaje a Estados Unidos o Colombia.
"Tiene el pasaporte vencido", bromeó el hermano de la mandataria y jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez.
Trump prevé reunirse el jueves con la Nobel de la Paz María Corina Machado, líder de la oposición venezolana relegada hasta ahora en los planes de Washington para la Venezuela pos-Maduro. La conversación Trump-Rodríguez coincide con una nueva tanda de excarcelaciones de presos políticos, en un proceso que comenzó la semana pasada pero avanza a cuentagotas.
Las últimas liberaciones incluyen al reconocido activista opositor Roland Carreño, periodista de profesión, y se suman a las de ciudadanos estadounidenses anunciadas la víspera por el Departamento de Estado en Washington.
El sindicato de la prensa reportó 19 liberaciones hasta las 22h00 GMT, entre reporteros, camarógrafos, asistentes y miembros de equipos de prensa.
Rodríguez asumió el poder luego de que Maduro y su esposa Cilia Flores fueron detenidos y enviados a Estados Unidos el 3 de enero para ser juzgados por narcotráfico.