El presidente de Estados Unidos, baraja varias vías para anexionar Groenlandia, y recurrir al ejército es "siempre una opción".
El mandatario "ha dejado claro que adquirir Groenlandia es una prioridad para la seguridad nacional y que es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica", declaró la secretaria de prensa Karoline Leavitt en un comunicado sobre el territorio semiautónomo perteneciente a la corona de Dinamarca. "El presidente y su equipo están debatiendo varias opciones para alcanzar ese importante objetivo para la política exterior y, por supuesto, recurrir al ejército estadounidense es siempre una opción a disposición del comandante en jefe", añadió.
La postura de Washington ha generado preocupación en Copenhague, donde el gobierno danés reiteró que Groenlandia no está en venta y subrayó que cualquier decisión sobre el futuro del territorio corresponde exclusivamente a sus habitantes.
Funcionarios daneses destacaron que la relación con Estados Unidos es sólida dentro del marco de la OTAN, pero advirtieron que la soberanía y el derecho internacional deben ser respetados.
En Groenlandia, líderes políticos y autoridades locales reaccionaron con cautela ante las declaraciones de la Casa Blanca. Si bien reconocen la importancia estratégica de la isla en el Ártico —rica en recursos naturales y clave para las rutas marítimas emergentes—, insistieron en que cualquier cooperación con Estados Unidos debe darse mediante acuerdos económicos y de seguridad, no mediante presiones militares.