Cierra 'X' oficina en Brasil tras conflicto con juez de la Corte

Estas afirmaciones llevaron a una mayor difusión de noticias falsas en redes sociales, lo que motivó a De Moraes a intervenir.

La red social X, anteriormente conocida como Twitter, ha cerrado su oficina en Brasil tras un conflicto con el juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes.

La compañía, propiedad de Elon Musk, acusa al magistrado de amenazar con encarcelar a sus representantes legales si no eliminan cientos de perfiles que cuestionaban la solidez del sistema electoral brasileño durante las elecciones de 2022. 

De Moraes, por su parte, sostiene que las órdenes judiciales buscan frenar la propagación de noticias falsas que podrían afectar la estabilidad democrática del país.

En caso de no cumplir con las resoluciones judiciales, el representante de la compañía de Musk en Brasil enfrentaría una multa diaria de 3.600 dólares y posible prisión por desobediencia. 

Musk, en respuesta, ha criticado duramente a De Moraes, calificándolo como una amenaza para la democracia y apoyando los llamados de la ultraderecha brasileña a iniciar un proceso de impeachment contra el juez. 

Cabe mencionar que el conflicto tiene raíces profundas en las acusaciones de fraude electoral promovidas por el expresidente Jair Bolsonaro.

Durante los comicios de 2022, Bolsonaro y sus aliados cuestionaron repetidamente la integridad del sistema electoral, sugiriendo que los votos fueron contados en una "sala secreta" y promoviendo la idea de que el Ejército debería supervisar el proceso electoral.

Estas afirmaciones llevaron a una mayor difusión de noticias falsas en redes sociales, lo que motivó a De Moraes a intervenir.

Moraes, conocido por su postura firme contra el descontrol en las redes sociales, ha liderado investigaciones claves, incluidas las relativas a los actos antidemocráticos del 8 de enero de 2023 y la difusión de noticias falsas en las plataformas digitales. 

Sin embargo, el juez ha sido apodado 'Robocop' por los medios brasileños, en referencia a su inflexibilidad y enfoque combativo en la protección del orden democrático.

Por lo que la tensión entre X y el Poder Judicial brasileño refleja un choque más amplio entre la regulación estatal y las libertades en las redes sociales.