Policía y manifestantes se enfrentaron en Buenos Aires el jueves, el mismo día de una huelga general contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, constató la AFP.
Los incidentes involucraron a varias decenas de personas en una movilización en los alrededores del Congreso, que había comenzado al mediodía en forma pacífica y en la que participaron varios miles de manifestantes convocados por sindicatos y partidos de izquierda.
La mayoría de los manifestantes ya se había retirado del lugar cuando botellas y piedras fueron lanzadas contra el cordón policial, situado detrás de vallas metálicas que bloqueaban el acceso a la sede del Legislativo.
Las fuerzas de seguridad respondieron con cañones de agua y gases lacrimógenos.
Tras los incidentes, relativamente breves, algunas decenas de manifestantes y filas de policías, entre ellos agentes motorizados, permanecían a distancia a última hora de la tarde, en un tenso cara a cara, constató la AFP.
Mientras, la Cámara de Diputados debatía el proyecto de reforma de desregulación laboral, en una sesión maratónica que debería prolongarse hasta altas horas de la noche. La inciativa ya fue aprobada en el Senado.
La semana pasada, una manifestación contra la reforma había dado lugar a enfrentamientos mucho más violentos, con lanzamientos de piedras y cócteles molotov frente a balas de goma y gases lacrimógenos. Una treintena de personas fueron detenidas.
La protesta ocurre en el marco de una huelga nacional convocada por la central obrera (CGT) que tuvo un "importantísimo" acatamiento, según evaluó Jorge Sola, cotitular de la organización sindical.