Una serie de incendios forestales que avanzan sin control en el sur de Chile el domingo dejaron al menos 19 muertos y miles de evacuados, de acuerdo al último balance oficial.
En medio del verano austral, con altas temperaturas y fuertes vientos, los bomberos combatieron 14 focos de incendios en las regiones de Ñuble y Biobío, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
Las dos regiones se mantienen bajo alerta roja.
En el último informe oficial, el ministro de Seguridad, Luis Cordero, actualizó a 19 la cifra de muertos. "El total de personas fallecidas hasta ahora son 19. Dieciocho corresponde a la región de Biobío y uno, a la región de Ñuble", afirmó.
Más temprano, al reportar 18 víctimas, el presidente Gabriel Boric aseguró que tenía "la certeza de que ese número va a aumentar".
Boric anunció, además, el toque de queda nocturno en las localidades más afectadas en la región del Biobío, como Lirquén y Penco. "Las condiciones son muy adversas", advirtió el mandatario.
En Lirquén, militares resguardaban las calles al caer la noche.
Sin embargo, pese al toque de queda varios grupos de vecinos seguían trabajando en la remoción de escombros o apagando algunas llamas alumbradas sólo por linternas, constató un periodista en el lugar.
Boric viajó el domingo a Concepción para liderar los trabajos de control de las llamas.
El último reporte oficial cifró en 1,500 las personas damnificadas; en 325 las viviendas destruidas y en más de 1,000 las casas dañadas.
Hasta ahora son más de 25,000 las hectáreas arrasadas por las llamas y casi 50,000 personas que debieron ser evacuadas.
Los incendios comenzaron la tarde del sábado y se extendieron de madrugada a zonas pobladas, donde arrasaron con poblaciones completas. En la vecina Lirquén, el panorama era igual de desolador.
El incendio avanzó en "segundos y quemó varias poblaciones". Muchos de los vecinos "se salvaron del fuego porque arrancaron hacia la playa", relató un habitante de Lirquén de 57 años. "No quedó nada parado", añadió frente a una imagen dantesca.
Lirquén es un pequeño poblado portuario, de unos 20,000 habitantes, por donde se envían al exterior, principalmente, productos forestales.
Las condiciones climáticas del domingo fueron muy difíciles para dominar los incendios. En ambas regiones, las temperaturas superaron los 30 grados y se registraron fuertes vientos.
El lunes se esperaban condiciones similares.
En el combate del fuego participan unos 3,700 bomberos.