La guerra en Oriente Medio entra este viernes en su séptimo día, luego de que Israel anunciara una "nueva fase" en su ofensiva contra Irán y continuara con ataques contra Hezbolá en Líbano.
El jefe del Estado Mayor israelí, teniente general Eyal Zamir, afirmó que la primera fase de ataque sorpresa fue exitosa, y que la siguiente etapa se centrará en desmantelar el régimen iraní y sus capacidades militares. "Todavía tenemos más sorpresas reservadas", advirtió Zamir, sin ofrecer más detalles.
Los combates se han intensificado especialmente en Beirut, donde Hezbolá y las fuerzas israelíes se enfrentan. Israel ha ordenado avanzar en el sur de Líbano para ampliar su zona de control fronterizo, mientras el llamamiento para evacuar los suburbios del sur de la capital provocó pánico y congestión vial en la zona densamente poblada.
Durante la noche, el ejército israelí atacó infraestructuras de Hezbolá, dejando al menos 123 muertos y 683 heridos, según informó el Ministerio de Salud libanés.
En Washington, el presidente Donald Trump expresó su interés en influir en la sucesión del líder supremo iraní y apoyó una ofensiva de milicias kurdas contra Teherán.Desde Irán, el jefe de la diplomacia Abás Araqchi declaró que el país no busca ni alto el fuego ni negociaciones.
Los Guardianes de la Revolución iraníes lanzaron drones y misiles contra Tel Aviv, sin reportar víctimas, mientras Teherán fue nuevamente atacada, incluyendo el estadio Azadi, con un saldo no verificado de más de mil muertos.En el frente naval, Estados Unidos afirmó haber hundido 30 barcos iraníes, mientras Irán aseguró que sus drones impactaron al portaviones Abraham Lincoln, versión aún no confirmada.
Las monarquías del Golfo, aunque afectadas por los ataques iraníes, se muestran cautelosas y refuerzan su defensa ante drones y misiles. Explosiones en Catar y Baréin alcanzaron edificios sin causar víctimas, y Arabia Saudita interceptó tres misiles dirigidos a la base aérea del príncipe Sultán.
Según el almirante estadounidense Brad Cooper, los ataques iraníes han disminuido en las últimas 24 horas: los misiles balísticos un 90% y los ataques con drones un 83% respecto al primer día de la ofensiva. Europa también se moviliza: España desplaza una fragata para acompañar al portaviones francés Charles de Gaulle en el Mediterráneo, mientras Londres envía aviones de combate Typhoon a Catar.El conflicto ha generado pánico en los mercados y volatilidad en los flujos comerciales internacionales.
Además, los Guardianes de la Revolución bloquean parcialmente el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado mundial.Irán asegura que no pretende cerrar la vía estratégica, aunque los buques evitan la zona por temor a ataques de ambos bandos, lo que mantiene la tensión geopolítica y energética a nivel global.