Un incendio durante las celebraciones de Año Nuevo en el bar Le Constellation, en la estación de esquí suiza de Crans-Montana, dejó alrededor de 40 muertos y más de un centenar de heridos, la mayoría de gravedad, en lo que las autoridades calificaron como una de las peores tragedias ocurridas en Suiza.
El siniestro se desató de madrugada en un local muy concurrido por turistas extranjeros, especialmente jóvenes, lo que agravó el saldo de víctimas. Según las autoridades del cantón de Valais, el fuego se propagó rápidamente y estuvo acompañado de una explosión provocada por el propio incendio.
Testigos relataron escenas de pánico, con personas intentando romper ventanas para escapar y otras saliendo a la calle con quemaduras.
La hipótesis de un atentado fue descartada y se abrió una investigación para determinar responsabilidades. Los servicios de emergencia se vieron desbordados, por lo que varios heridos fueron trasladados a hospitales de Lausana, Ginebra, Zúrich e incluso a centros médicos de Francia e Italia.
La fiscalía señaló que la identificación de las víctimas podría llevar varios días, mientras continúan las labores para localizar a personas reportadas como desaparecidas. Autoridades y líderes internacionales expresaron su consternación por la tragedia, y se realizaron vigilias en memoria de las víctimas.
Entre los heridos y desaparecidos habría ciudadanos de varios países, reflejo del carácter internacional del centro turístico.