El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que Cuba enfrenta el riesgo de un colapso humanitario si no logra cubrir sus necesidades de petróleo, en medio de una crisis prolongada agravada por la falta de combustible. La isla, que dependía del suministro venezolano, quedó sin esos envíos tras el derrocamiento de Nicolás Maduro y enfrenta además presiones de Estados Unidos, que ha amenazado con sanciones a países que vendan petróleo a La Habana.
La ONU subrayó que la situación cubana no es reciente, sino resultado de impactos acumulados durante años, incluidos desastres naturales como huracanes, un terremoto y apagones masivos derivados del deterioro del sistema eléctrico. En octubre, el huracán Melissa afectó a más de dos millones de personas, lo que incrementó las necesidades humanitarias.
Aunque la ONU mantiene una respuesta en marcha para atender áreas como salud, agua, albergues y seguridad alimentaria, solo se ha logrado financiar el 23% de los más de 74 millones de dólares requeridos.
La falta de combustible ha retrasado estas acciones, ya que es esencial para el transporte, el funcionamiento de hospitales, el bombeo de agua y la generación eléctrica.