Al menos 11 muertos y una catedral en llamas tras nuevo ataque ruso

Al menos 11 personas murieron en Ucrania en un nuevo ataque ruso, especialmente intenso sobre Kiev, donde la emblemática catedral ortodoxa de la Dormición terminó en llamas.

Además, tres personas murieron en la ciudad rusa de Tula, a unos 200 km al sur de Moscú, en un ataque ucraniano con drones, según el gobernador regional. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, pidió a los líderes del G7, reunidos en Francia, que dieran una "respuesta decisiva y sustancial" a estos nuevos ataques rusos ejerciendo "más presión sobre el agresor y más apoyo a la defensa antiaérea de Ucrania".

También volvió a proponer un encuentro con su homólogo ruso, Vladímir Putin, pero esta vez en Estados Unidos, durante una conversación telefónica con el presidente estadounidense, Donald Trump. "Ayer (domingo), hablamos con el presidente Trump de que podría organizarse una reunión de este tipo en Estados Unidos, en un formato en el que a Putin le resultaría mucho más difícil negarse", dijo Zelenski este lunes en un mensaje en vídeo publicado en X.

Esta declaración se produce tras una noche de bombardeos sobre ciudades ucranianas.

En Kiev, los bombardeos rusos alcanzaron en esta ocasión numerosos barrios de la ciudad y causaron al menos cinco muertos y 34 heridos, según las autoridades locales.