El cineasta Carl Erik Rinsch, conocido por dirigir la película 47 Ronin, fue sentenciado a dos años y medio de prisión tras ser declarado culpable de fraude y lavado de dinero por utilizar millones de dólares entregados por Netflix para gastos personales en lugar de concluir una serie de ciencia ficción que nunca llegó a estrenarse.
Además de la pena de cárcel, el juez Jay Rakoff ordenó que Rinsch permanezca tres años bajo libertad supervisada una vez que salga de prisión, entregue 11 millones de dólares como decomiso y pague una multa de 700 dólares.
La investigación determinó que la plataforma de streaming destinó alrededor de 55 millones de dólares al desarrollo del proyecto, originalmente titulado White Horse. Dentro de esa cifra se incluían 11 millones adicionales que el director aseguró necesitar para terminar la producción.
Sin embargo, de acuerdo con la fiscalía, ese dinero terminó en una cuenta bancaria personal desde donde Rinsch realizó inversiones financieras que rápidamente le generaron fuertes pérdidas. Posteriormente destinó recursos a la compra de criptomonedas y artículos de lujo, entre ellos automóviles Rolls-Royce y colchones con un valor de cientos de miles de dólares.
Durante el juicio, que se celebró en Nueva York y se extendió por una semana, ejecutivos de Netflix declararon que el acuerdo contemplaba únicamente una temporada de la serie, la cual nunca fue entregada.
Rinsch decidió testificar en su propia defensa, una práctica poco habitual en este tipo de procesos. Ante el tribunal sostuvo que todo se trató de un malentendido y argumentó que consideró que los fondos podían utilizarse para mantener vivo el proyecto durante la pandemia.
Antes de conocer la sentencia, el director ofreció una disculpa y reconoció su responsabilidad por los hechos. Tras el fallo, el fiscal federal Jay Clayton afirmó que el caso envía un mensaje claro de que el fraude financiero tendrá consecuencias legales.
Medios estadounidenses, entre ellos The New York Times, señalaron que personas cercanas al cineasta aseguraron que su comportamiento comenzó a volverse errático después de firmar el contrato con Netflix. Según esos testimonios, llegó a afirmar que podía predecir rayos, erupciones volcánicas y que conocía un supuesto mecanismo secreto de transmisión del Covid-19.