Ante la designación de Bad Bunny como estrella principal del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, surgió una propuesta alternativa con una carga política y cultural explícita: el All American Halftime Show, un evento organizado por Turning Point USA (TPUSA) que busca captar a la audiencia inconforme con la decisión de la NFL.
La controversia estalló a finales de 2025, cuando la liga confirmó al artista puertorriqueño como el primer solista de reguetón en encabezar el show más visto del mundo.
La elección generó rechazo en sectores conservadores de Estados Unidos, que consideraron la decisión como un alejamiento de las raíces culturales anglosajonas del evento deportivo.
Como respuesta, el All American Halftime Show se presenta como una alternativa musical enfocada en el rock y el country tradicional.
El espectáculo se transmitirá en el mismo horario del medio tiempo oficial de la NFL y contará con una producción técnica diseñada para competir directamente con la señal de la cadena NBC.
El cartel estará encabezado por Kid Rock, acompañado por figuras del country como Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett, todos identificados con el movimiento denominado "patriótico" estadounidense.
La transmisión estará disponible en plataformas como Rumble, X y YouTube, así como en canales como Real America´s Voice y Daily Wire+.
Analistas señalan que más allá del componente musical, el evento funciona como un reflejo de la creciente polarización cultural en Estados Unidos.
Figuras políticas como Lara Trump han respaldado públicamente la iniciativa, calificándola como una defensa de la identidad cultural y la libertad de expresión frente a las decisiones de la NFL.