El anuncio del alto el fuego del domingo es bienvenido, pero si el conflicto en el Medio Oriente o las interrupciones se intensifican hay un riesgo claro para el crecimiento mundial, y por ello el Fondo Monetario Internacional (FMI) se mantendrá en alerta máxima, advirtió la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva.
En un texto publicado en el blog del organismo titulado La economía global resiste el impacto de la guerra, hasta el momento, adelantó que en la actualización de las expectativas económicas mundiales que el Fondo dará a conocer el 8 de julio habrá fuertes revisiones a la baja para este año.
Sobre todo, se verán en cinco de los ocho países exportadores de petróleo de la región del golfo Pérsico, los cuales fueron directamente afectados por la guerra. Ante ello, el FMI hizo modificaciones con contracciones directas en el crecimiento esperado de su Producto Interno Bruto (PIB), anticipó.
De ahí que hizo un llamado a los países a no confiarse, además de mantener la disciplina fiscal y la estabilidad de precios.
Es fundamental, afirmó, ya que el restablecimiento de la situación y la recuperación del suministro con la apertura del estrecho de Ormuz llevará tiempo debido a los importantes daños en la infraestructura. Georgieva recalcó que, con el aumento de los costos de endeudamiento, la disciplina fiscal es igualmente importante.
Sin embargo, alertó, los topes de precios, los subsidios y otras intervenciones similares pueden ser populares, pero son costosos.
Consideró que las respuestas fiscales deben ser específicas, temporales, preservar las señales de precios y estar bien planificadas para proteger a los más vulnerables sin socavar las finanzas públicas.
Desde la perspectiva del FMI, estableció que se necesita disciplina y agilidad en las políticas.
"Mucho depende de la duración e intensidad de la crisis", manifestó.