El crecimiento económico chino fue inferior a lo esperado en el segundo trimestre, según cifras oficiales, aunque unas sólidas exportaciones gracias al aumento de la inteligencia artificial y el sector automotor compensaron los efectos del conflicto en Medio Oriente.
El producto interno bruto (PIB) de la segunda economía mundial avanzó un 4.3% interanual durante el período de abril a junio, informó este miércoles la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), una cifra inferior a la previsión del 4.5% de un grupo de economistas.
También quedó por debajo de la meta anual de 4.5% a 5.0% fijada por Pekín, que es la más baja en décadas.
Una crisis de varios años en el sector inmobiliario y una persistente caída en el gasto interno han hecho que los líderes del gigante asiático dependen de las exportaciones para cumplir con los objetivos de crecimiento.
Sin embargo, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha puesto en riesgo esas metas, ya que bloqueó el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, una ruta de tránsito vital por la que normalmente pasa una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo. "La economía ha resistido la presión y se ha mantenido dentro de un rango razonable", afirmó la ONE en un comunicado.
"La producción y la oferta han crecido con bastante rapidez. La situación del empleo se ha mantenido en general estable. Los precios han subido moderadamente. El comercio exterior ha crecido a buen ritmo. Los nuevos motores de crecimiento se han expandido rápidamente", agregó.
Los datos oficiales también mostraron que las ventas minoristas subieron un 1.0% interanual en junio, por encima del pronóstico recopilado por la agencia financiera Bloomberg, que apuntaba a una merma del 0.1%.
Además, la producción industrial aumentó un 5,3% el mes pasado, también superando el 4,6% previsto por ese mismo medio.
Estas cifras, que son objeto de gran atención, se dieron a conocer tras la publicación el martes de datos que mostraron que las exportaciones se dispararon un 27,0% interanual en junio.
Ese guarismo también superó las previsiones, gracias a que el auge mundial de la IA ayudó a impulsar la demanda de chips y equipos informáticos fabricados en China.
Mientras que para Estados Unidos, la inflación se desaceleró más de lo esperado en junio, cuando los precios de la gasolina bajaron momentáneamente por el acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio, el cual quedó sin efecto tras la reanudación de los ataques.
El índice de precios al consumidor (IPC) fue de 3.5% en medición interanual, frente a 4.2% registrado en mayo, indicó el Departamento del Trabajo.
Trump presentó el informe al asegurar que los "precios están bajando, y los bajaremos mucho más". "Recuérdenlo para las elecciones de mitad de mandato", dijo, en referencia a las preocupaciones de los votantes por los aumentos en el costo de vida de cara a las elecciones al Congreso en noviembre.