Las reservas comerciales de petróleo crudo de Estados Unidos cayeron la semana pasada, compensando parcialmente la sorpresiva alza de comienzos de mes, según los datos publicados por la Administración de Información Energética.
Durante el período de siete días concluido el 10 de julio, las reservas comerciales cayeron en alrededor de 1,7 millones de barriles. El mercado esperaba una caída de unos 2,4 millones de barriles, según la mediana de un consenso establecido por la agencia Bloomberg.
El informe anterior mostró una alza inesperada, la primera desde mediados de abril. En total, el inventario comercial está ahora en 409,7 millones de barriles. La reserva estratégica vuelve a erosionarse más, hasta 316,5 millones de barriles, por el peso de los retiros ordenados por Washington para ayudar a mitigar los efectos del conflicto en Medio Oriente en los precios.
Durante el periodo observado, la producción estadounidense y las importaciones se mantuvieron estables. Las exportaciones subieron un 14%.
Las refinerías aceleraron ligeramente su ritmo, con una tasa de utilización del 96,2%, frente al 95,8% de la semana pasada.
La cantidad de productos derivados del petróleo entregados al mercado interno volvió a situarse por debajo del umbral simbólico de 20 millones de barriles diarios.