Estados Unidos prepara nuevos aranceles que podrían afectar a decenas de países, señaló el martes el representante comercial de la Casa Blanca (USTR), Jamieson Greer, tres días antes de que expiren los impuestos temporales globales por el presidente Donald Trump.
La administración Trump anunciará nuevos aranceles a unos 60 socios comerciales en los próximos días, anticipó Greer durante una entrevista con CNBC. Sus servicios iniciaron a mediados de marzo investigaciones sobre ciertas prácticas comerciales, en especial sobre la integración de materias primas procedentes del trabajo forzoso en la fabricación de bienes enviados a Estados Unidos, y se espera que las conclusiones se conozcan esta semana.
"Esperamos ver algunas acciones pronto", dijo Greer cuando se le preguntó sobre el tema, sin precisar fechas.
Por su parte, Trump anunció el martes la imposición de nuevos aranceles del 100% sobre los medicamentos genéricos importados, que entrará en vigor a partir de agosto de 2028, y cuya tasa pasará posteriormente al 200% en 2029.
Los nuevos aranceles buscan reemplazar a los impuestos aduaneros temporales del 10% instaurados tras la invalidación por la Corte Suprema de los recargos que se habían aplicado el año pasado.
A multas de febrero la máxima instancia judicial del país anuló buena parte de los cargos deseados por Trump al considerar que el mandatario había hecho una lectura anticonstitucional de un texto legal para justificarlos.
La decisión no afectó a los aranceles sectoriales, que apuntan en particular al sector del automóvil, el acero, el aluminio y el cobre.
Trump anunció entonces nuevos gravámenes, calculando en otra ley que solo le autorizaba a aplicar este recargo durante un máximo de 150 días.
Paralelamente, el USTR lanzó una serie de investigaciones que, en teoría, le permiten aplicar estos impuestos de forma duradera. Se basan en la misma ley que permite justificar los aranceles sectoriales. Así, al término de estas investigaciones en junio, Greer propuso aranceles del 12.5% a unos 45 países que, según sus servicios, no imponen prohibiciones a la importación de bienes procedentes del trabajo forzado.
Para las economías que disponen de prohibiciones de este tipo, pero cuyos esfuerzos para aplicarlas se consideran insuficientes por parte de Washington -Canadá, Ecuador, la UE, Indonesia, México y Pakistán-, la administración Trump propone imponer una tasa reducida del 10%.
Lo mismo para el Reino Unido, cuya prohibición se considera parcial.