Tyson Fury se sacudió la inactividad sobre el cuadrilátero en su regreso, logrando el sábado una victoria unánime sobre Arslanbek Makhmudov y preparando el escenario, potencialmente, para un largamente esperado enfrentamiento contra Anthony Joshua.
El excampeón mundial de peso pesado puso fin a su más reciente retiro -y a una pausa de 16 meses- dominando al ruso Makhmudov para obtener puntuaciones de 120-108, 120-108 y 119-109 en el Tottenham Hotspur Stadium; todo ello bajo la atenta mirada de su rival británico, Joshua, quien observaba desde la primera fila del ring entre una multitud de aproximadamente 60.000 espectadores.
Fury (35-2-1, 24 KOs), de 37 años y oriundo de la Isla de Man, boxeó con paciencia, apoyándose en su jab para firmar un regreso más eficiente que espectacular, demostrando que aún conserva una aguda inteligencia boxística y un excelente juego de pies. Makhmudov (21-3, 19 KOs) resultó ser un oponente propicio, ya que avanzaba hacia el frente de manera temeraria en ocasiones, invitando a Fury a castigarlo con precisión.
Fue un regreso a la senda de la victoria para Fury, tras haber sufrido dos derrotas consecutivas por puntos en peleas por títulos mundiales ante Oleksandr Usyk en sus dos apariciones anteriores.