Un mundial sin Uruguay no tiene la misma sazón.
Los pioneros del certamen y primeros campeones dirán presente en Qatar, sumando así 14 citas mundialistas, siendo la tercera con mayor participación de Sudamérica por detrás de Brasil (22) y Argentina (18).
La Celeste tuvo un arranque eliminatorio complicado donde el legendario Óscar Washington Tabarez dejó el banquillo tras 15 años, pero tres victorias en fila en este 2022 le permitieron asegurar su presencia en el torneo de selecciones más importante.
El técnico Diego Alonso se hizo cargo de la plantilla que aún tiene a tres jugadores como pilares fundamentales: Diego Godín, Luis Suárez y Edinson Cavani.
Los tres estuvieron en aquella mágica presentación en Sudáfrica 2010 en la que llegaron hasta semifinales. Hoy en día, la juventud de Federico Valverde, Ronald Araújo y Rodrigo Bentancur se suman a esta experiencia para hacer un plantel de mucho equilibrio, aunque frontal y agerrido defensivamente; como tiene acostumbrado Uruguay a sus seguidores.
Luis Suárez es uno de los mejores -sino el mejor- jugador de la historia contemporánea uruguaya, y aun con la riquísima historia charrúa en el fútbol mundial, tiene herramientas para posicionarse entre los más destacados de siempre.
A los 35 años, está a las puertas del que quizá sea su última gran cita ("el tiempo apremia, así que sería increíble jugar un cuarto Mundial", dijo antes de clasificarse) y querrá despedirse a lo grande.
Lleva nada menos que 15 años en el seleccionado mayor y la impresionante cifra de 67 goles en 131 partidos, es decir 0,51 tantos por encuentro.
Si esos números se trasladan a los clubes en los que ha jugado, su figura no hace más que agrandarse: 456 gritos en 740 presentaciones al 19 de septiembre de 2022 con los colores de Nacional, el Groningen, Ajax, Liverpool, Barcelona y Atlético de Madrid.
Uno de los delanteros top del mundo y sin dudas el hombre clave de la Celeste, a la que condujo a una histórica semifinal que terminaría con el cuarto puesto en Sudáfrica 2010 y con la que, en Mundiales, explota todo su potencial: 7 goles en 13 partidos mundialistas.
Y con un Diego Alonso en el timón, que desde que llegó no ha hecho otra cosa más que ganar y ganar partidos, Uruguay puede convertorse en candidato en Qatar.
En nueve juegos que ha dirigido, Alonso ha ganado siete, empatado uno y perdido uno. Por eso, hay que seguir muy de cerca a esta selección.