Después de una primera mitad de pesadilla, Barcelona resucitó en la segunda y pasó de ser goleado en Da Luz a llevarse una victoria de 5-4 épica que lo colocó en los octavos de final de la Champions League.
Benfica, apurado por su empate en la jornada previa contra el Bolognia, casi se jugaba su futuro en Europa... y salió como un ciclón y masacró en su primera llegada con el 1-0 de Vangelis Pavlidis.
El Barça se recompuso, renació, pasó de dominado a dominador, e igualó de penalti, y casi anotó el 2-1 por medio de Gavi en el minuto 20, pero entonces apareció el desastre personificado en Szczesny, que primero arrolló a Alejandro Balde en una pésima salida para regalar el 2-1 a Pavlidis y después cometió penal sobre el mismo griego, que a la media hora logró su hat-trick y un 3-1 complicado.
En el segundo tiempo llegó el gol ‘sin querer’ de Raphinha, rebotando en su cabeza un lanzamiento del portero. Después, casi de inmediato, el autogol de Ronald Araújo que parecía sentenciar la noche... Pero vino el siguiente penalti anotado por Robert Lewandowski, el cabezazo imperial de Eric García y cuando se cumplían cinco de los seis minutos de alargue el 4-5 final, en una contra majestuosa de Raphinha, acto seguido a una polémica jugada en el área azulgrana.
Szczesny, que condenó al Barça en una primera mitad de pesadilla, se reencontró al final, salvando un remate de gol a Ángel Di María. Y es que la noche en Da Luz tuvo tantas cosas y tan enloquecedoras, que el equipo de Hansi Flick pasó por todos los estados posibles.
Después de una primera mitad de pesadilla, Barcelona resucitó en la segunda y pasó de ser goleado en Da Luz a llevarse una victoria de 5-4 épica que lo colocó en los octavos de final de la Champions League.
Benfica, apurado por su empate en la jornada previa contra el Bolognia, casi se jugaba su futuro en Europa... y salió como un ciclón y masacró en su primera llegada con el 1-0 de Vangelis Pavlidis.
El Barça se recompuso, renació, pasó de dominado a dominador, e igualó de penalti, y casi anotó el 2-1 por medio de Gavi en el minuto 20, pero entonces apareció el desastre personificado en Szczesny, que primero arrolló a Alejandro Balde en una pésima salida para regalar el 2-1 a Pavlidis y después cometió penal sobre el mismo griego, que a la media hora logró su hat-trick y un 3-1 complicado.
En el segundo tiempo llegó el gol ‘sin querer’ de Raphinha, rebotando en su cabeza un lanzamiento del portero. Después, casi de inmediato, el autogol de Ronald Araújo que parecía sentenciar la noche... Pero vino el siguiente penalti anotado por Robert Lewandowski, el cabezazo imperial de Eric García y cuando se cumplían cinco de los seis minutos de alargue el 4-5 final, en una contra majestuosa de Raphinha, acto seguido a una polémica jugada en el área azulgrana.
Szczesny, que condenó al Barça en una primera mitad de pesadilla, se reencontró al final, salvando un remate de gol a Ángel Di María. Y es que la noche en Da Luz tuvo tantas cosas y tan enloquecedoras, que el equipo de Hansi Flick pasó por todos los estados posibles.