Carlos Correa conoció a sus nuevos compañeros el lunes, y no perdió el tiempo para hacer nuevos amigos.
Dos días después de que acordó convertirse en el infielder mejor pagado del béisbol, Correa entró al clubhouse de los Minnesota Twins y se presentó ante casi todos los que estaban dentro.
El acuerdo de Correa por tres años y $105,3 millones de dólares y que le pagará $35,1 millones al año y que tiene opción para rescindir el acuerdo en la primera y segunda campaña, sigue pendiente a que pase el examen físico y podría oficializarse el miércoles.
Pero esto no evitó que el boricua hiciera un recorrido antes de que el autobús del equipo partiera para un duelo de exhibición ante los Baltimore Orioles en Sarasota, Florida.
“Es un jugador al que quieres tener en tu equipo. Punto”, dijo el relevista de los Twins, Tyler Duffey, quien fue seleccionado 159 puestos después que Correa en el Draft de 2012. “Vive para los grandes momentos y prospera en ellos. Ha sido divertido ver lo que hizo con Houston”.
El entusiasmo con los Twins ha sido palpable desde el momento se dio a conocer la decisión de Correa en la mañana del sábado. Elegido dos veces al Juego de Estrellas y como Novato del Año de la Liga Americana en 2015, Correa tuvo un promedio de bateo de .279, con porcentaje en base de .366 y .485 de porcentaje de slugging, con 26 jonrones y 92 remolcadas en 640 apariciones al plato la temporada pasada con Houston Astros.