De acuerdo con información de ESPN, los Seattle Seahawks podrían salir oficialmente a la venta en los próximos meses, en una operación que se perfila para romper récords y poner fin a las especulaciones surgidas tras el fallecimiento de Paul G. Allen, antiguo propietario de la franquicia.
Tras la muerte del cofundador de Microsoft en 2018, el control del equipo —así como el de los Portland Trail Blazers— quedó en manos de su hermana Jody Allen, quien funge como albacea del fideicomiso creado por Allen.
Dicho fideicomiso establece la venta de ambas propiedades deportivas y la posterior donación de las ganancias a obras de caridad.Hasta el momento, ni la NFL ni la organización de los Seahawks han emitido comentarios recientes sobre el proceso, remitiéndose a declaraciones previas relacionadas con una eventual venta.
El equipo ya superó una fecha límite para concretar la transacción, por lo que el 10 por ciento de las ganancias deberá ser entregado al estado de Washington.
De confirmarse la venta después del Super Bowl, sería un hecho sin precedentes en la era moderna del juego, ya que nunca un equipo había salido a la venta en su totalidad tras disputar el campeonato.
El antecedente más cercano se remonta a febrero de 1991, cuando Preston Robert Tisch adquirió el 50 por ciento de los New York Giants, entonces campeones de la NFL.Paul Allen adquirió a los Seahawks en 1997, junto con su amigo de la infancia Bill Gates, al comprarlos a Ken Behring.
Su llegada fue clave para evitar la mudanza del equipo al sur de California y asegurar su permanencia en la llamada Ciudad Esmeralda.