Distintos trabajadores del estadio SoFi de Los Ángeles, sede por cierto del próximo Mundial, presentaron queja contra el dueño del inmueble y la FIFA por no restringir la presencia del ICE, los encargados de hacer cumplir las leyes migratorias y aduaneras dentro de Estados Unidos y sus funciones principales incluyen investigar, detener y deportar a inmigrantes indocumentados.
El sindicato UNITE Here local 11, que representa a dos mil trabajadores del estadio SoFi de Los Ángeles, presentó una queja formal ante la junta nacional de relaciones laborales contra Legends Hospitality, operador del estadio; Kroenke Sports, propietario, On Location, proveedor de servicios de hospitalidad y la FIFA por no restringir el acceso del ICE al recinto deportivo.
Los trabajadores han dado a conocer que si el ICE no abandona el estadio, entonces entrarán en huelga y no van a laborar.
Esta situación podría preocupar a la FIFA ya que esos trabajadores han sido clave para que dicho recinto deportivo esté listo en todo sentido para cuando le toque albergar partidos de la próxima Copa del Mundo.