Carlos Ortiz, golfista mexicano, llegaba a la ronda número cuatro y a la disputa de medallas en una tercera posición y con importantes posibilidades de colgarse un metal para México en los Juegos Olímpicos de Tokio, pero para escasa fortuna de él y de todo el país azteca, el mexicano tuvo una actuación para el olvido y se olvidó de preseas olímpicas.
Múltiples Bogeys de Ortiz en los distintos hoyos le impidieron meterse a la disputa por medallas olímpicas y de comenzar la cuarta ronda como tercero, la finalizó estando muy lejos de las preseas olímpicas.
Solo hasta el hoyo 17 estaba en la posición número 27 y con ello prácticamente consumó sus posibilidades de ganar alguna medalla para México.
La situación fue igual para Abraham Ancer, golfista mexicano que al igual que Ortiz no logró meterse a la disputa por medallas tras acabar su participación en el lugar 14.