Real Madrid selló su pase a los octavos de final de la UEFA Champions League tras vencer 2-1 al Benfica en el Santiago Bernabéu (3-1, global), cerrando una eliminatoria que quedará marcada tanto por el resultado como por la controversia extradeportiva.
La serie, condicionada por la denuncia de Vinicius Jr. por presunto racismo de Gianluca Prestianni en la ida, encontró su desenlace en Madrid con tensión en el terreno de juego y una imagen que encendió las alarmas: la salida en camilla y con collarín de Raúl Asencio.
La polémica acompañó toda la eliminatoria. Tras lo ocurrido en Lisboa, la UEFA impuso una suspensión provisional a Prestianni, quien no estuvo en la vuelta después de que el organismo desestimara el recurso del Benfica. El cruce terminó en lo futbolístico, pero dejó abierta una conversación más profunda sobre el racismo en el futbol europeo.
El encuentro comenzó con intensidad. Benfica avisó primero y al minuto 14 Rafa Silva abrió el marcador con un remate a quemarropa que silenció momentáneamente el Bernabéu. La reacción blanca fue inmediata: al 16´, Aurélien Tchouaméni apareció en el área para empatar el partido tras asistencia de Federico Valverde.
El Real Madrid tomó control del balón y generó peligro constante. Arda Güler llegó a marcar al 32´, pero el VAR anuló el tanto por fuera de juego previo. Vinicius intentó desde fuera del área y Eduardo Camavinga probó suerte, mientras Benfica respondía con remates de Vangelis Pavlidis y Richard Ríos. El descanso llegó con empate 1-1 y la eliminatoria inclinada hacia el conjunto español.
En la segunda parte, Benfica presionó con intensidad. Rafa, Schjelderup y Pavlidis pusieron a prueba a la defensa merengue. El partido se tornó físico y cortado por faltas y tarjetas, hasta que al minuto 72 llegó la acción que cambió el tono del encuentro: en un contacto entre Tchouaméni y Asencio, el defensor del Real Madrid quedó tendido sobre el rectángulo verde.
La escena generó preocupación inmediata. Asencio fue retirado en camilla y con collarín tras varios minutos de atención médica. David Alaba ingresó en su lugar, mientras el estadio guardaba silencio ante la gravedad aparente del golpe.
El susto no frenó al equipo de Álvaro Arbeloa. Al minuto 80, en un contragolpe letal, Federico Valverde condujo y asistió a Vinicius Jr., quien definió con la derecha para firmar el 2-1 definitivo. El brasileño celebró con determinación, cerrando una serie en la que fue protagonista dentro y fuera del campo.