De nueva cuenta, la falta de contundencia y los errores defensivos causaron estragos en el equipo de Efraín Juárez.
Aunque, en esta ocasión, las equivocaciones, al frente y atrás, fueron más costosas que en partidos anteriores.
Los Pumas no supieron conservar la ventaja y fueron remontados 3-2 por el Toluca; dejaron escapar su invicto y perdieron su oportunidad de demostrar que su momento no era un espejismo.
Los del Pedregal no superaron la prueba de fuego más importante que habían tenido hasta el momento y fueron bajados de su nube por los Diablos Rojos.
El bicampeón del futbol mexicano es mucha pieza y, sin esforzarse al máximo, regresó a su realidad al conjunto auriazul de un sopetón.
Jesús Angulo (36´), Diego Barbosa (72´) y Paulino (77´) le demostraron a los Pumas por qué el Toluca ha levantado los dos últimos trofeos de la Liga MX y se coloca como el principal candidato para conquistar el tercero.
A pesar de que Robert Morales (28´) abrió el marcador y Álvaro Angulo (62´) ilusionó a la afición auriazul al recuperar la ventaja, cinco minutos fueron suficientes para terminar con el optimismo.
A diferencia de los universitarios, los choriceros no fallaron. Ahí radicó la diferencia entre los dos conjuntos.
Después de ocho juegos, la escuadra del pedregal supo lo que era perder. De pelear por el superliderato del Clausura 2026, ahora tendrá que pelear por mantenerse dentro de la zona de Liguilla.