Frena Sunderland racha del City

El Manchester City no respondió ni colectiva ni individualmente a la altura esperada en su visita al Sunderland y quedó reducido a un empate

Haaland tuvo una sola ocasión y el City chocó con el orden defensivo de un Sunderland sólido en casa.

El Manchester City no respondió ni colectiva ni individualmente a la altura esperada en su visita al Sunderland y quedó reducido a un empate sin goles que cortó una racha de seis victorias consecutivas en la Premier League

El resultado dejó al equipo de Pep Guardiola a cuatro puntos del liderato del Arsenal al cierre de la primera vuelta. La presión era evidente tras el triunfo del conjunto londinense a mitad de semana, pero el City se encontró con un Sunderland sólido, intenso y prácticamente inexpugnable en el Stadium of Light, donde sigue invicto en toda la temporada.

La primera parte reflejó las dificultades del City para imponer su jerarquía. Erling Haaland apenas tuvo una ocasión clara, bien resuelta por Roefs, mientras que jugadores clave como Cherki y Foden fueron neutralizados por el orden defensivo local. Incluso el Sunderland generó peligro, con un derechazo de Brobbey que exigió a Donnarumma. 

Un gol de Bernardo Silva fue anulado correctamente en los minutos iniciales y Nico González tuvo que abandonar el partido por un golpe en el tobillo, lo que propició el regreso de Rodri a la competencia mes y medio después de su lesión. El encuentro llegó al descanso espeso, con un City atascado en su transición ofensiva y sin capacidad para desbordar el repliegue rival.

En la segunda mitad, el City incrementó el ritmo y asumió mayores riesgos. Con más posesión y al Sunderland replegado, Doku aportó desequilibrio y Gvardiol estuvo cerca del gol en dos ocasiones, una de ellas estrellando el balón en el poste tras un remate casi inverosímil. 

Donnarumma también sostuvo al City ante un cabezazo de Mayenda. Pese al empuje final, la defensa local resistió hasta el final, sellando un empate que dejó al City dos puntos más lejos del liderato y con una sensación de oportunidad perdida en una visita marcada por la tensión y la frustración.