El ´boom´ del futbol

Pero cómo de un desacuerdo puede nacer el acuerdo más importante del mundo en la historia de algún acontecimiento.

Pero cómo de un desacuerdo puede nacer el acuerdo más importante del mundo en la historia de algún acontecimiento.

Lo decimos porque, regresando a los primeros acontecimientos que le dieron vida al futbol, podemos recordar lo que ya hablábamos en anteriores ediciones.

Y esto es que, los organizadores de los Juegos Olímpicos a principios del siglo XX se negaron a profesionalizar el futbol, dejándolo sólo en un nivel amateur, lo que conllevó a la creación, en primera instancia, de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), y posteriormente, a la realización de los Mundiales.

Lejos de ser perjuicioso para el balompié, la decisión del COI finalmente benefició al futbol en su totalidad, primero a sus protagonistas, como lo fueron los futbolistas, los entrenadores, acondicionadores físicos, doctores, masajistas, utileros, directivos y aficionados, hasta poco a poco comenzar a ganar terreno en la mercadotecnia.

Los grandes inventos de la humanidad fueron un factor clave que ayudaron a propagar las noticias, la presencia y el crecimiento del futbol en el mundo, y así, la prensa fue el factor clave en este crecimiento.

Los patrocinadores, a ver que sus marcas podrían colocarse a la vanguardia no sólo en sus naciones, sino en el mundo, comenzaron a jugar un papel de suma importancia tanto en el crecimiento del deporte como en su aporte para consolidar mejores jugadores y equipos.

Así, el futbol comenzó a crecer.

En Uruguay 1930, un total aproximado de 590 mil 549 personas asistieron a los 18 partidos de la Copa Mundial de la FIFA 1930 en Uruguay, lo que representa un promedio de unos 32,808 espectadores por partido. 

La final entre Uruguay y Argentina en el Estadio Centenario tuvo una asistencia récord de entre 70,000 y 93,000 espectadores. 

Aunque parezca increible, y considerando que a Uruguay 1930 acudieron sólo selecciones contra las 16 en Italia 1934, en el país europeo se tuvo menos afluencia en el torneo, con 363 mil aficionados que acudieron a los 17 partidos organizados en esa Copa del Mundo.

Mucho se habla del efecto Mussolini, que tenía la ambición de conquistar al mundo para ese año, por lo que otras naciones se sentían amenazadas.

La asistencia volvió a crecer en Francia 1938 con hasta 483 mil asistentes a los 17 partidos organizados, aunque la cifra todavía se quedaba por debajo de Uruguay 1930.

La cifra de asistentes se disparó a más del millón, con un total de un millón y 45 mil personas que promediaron 47 mil 4500 aficionados por partrido.

Ciertamente, la cantidad de juegos ascendió de 17 que se celebraron en Italia y Francia antes de la guerra a 22 disputados en Brasil, pero basta también comentar que  sólo en la final disputada entre Brasil y Uruguay en el estadio Maracaná la presencia oficial fue de casi 174 mil aficionados, aunque versiones extraoficiales totalizan a 200 mil almas presenciando el Mundial en las tribunas del majestuoso estadio, que fueron testigos del "maracanazo".

El mundial volvió a Suiza, donde el total de asistentes descenció nuevamente a los 769 mil aficionados en 26 partidos, por lo que se empezaba a entender que en América, la pasión por el futbol era mayor que la europea.

Todavía en Suecia no se superó la marca alcanzada en Brasil, pues las 820 mil almas estaban muy por debajo.

¡Y hay que aclarar que en esa justa se disputaron 35 partidos!

Finalmente, en Chile 893 mil aficionados se hicieron presentes en 32 partidos, y en Inglaterra 1966, finalmente se batió el récord de Brasil 1950 con 1.6 millones de asistentes.

Pero, para este año, las transmisiones por televisión ayudaron sobremanera a que, en el mundo, alrededor de 400 millones de aficionados siguieran por este artefacto la primera Copa del Mundo que destapó un boom de rating en el futbol.

Con estos datos, asumimos que de Uruguay 1930 a Inglaterra 1966, el futbol, había crecido lo suficiente en el mundo para convertirse en un importante vehículo que transportaba las pasiones, y promovía marcas en el orbe.