Cruz Azul y Chivas ofrecieron una semifinal de alto ritmo, con ataques constantes y emociones desde el silbatazo inicial, pero no pasaron el empate a dos gol,es en el estadio Azteca, en lo que fue el juego de ida.
El primer gol llegó al minuto 29, cuando un error del portero colombiano abrió la puerta a las Chivas.
Mier no logró controlar el balón y dejó la pelota viva dentro del área. El camiseta 226 apareció atento y definió sin problemas para adelantar al Rebaño. El estadio explotó y Chivas tomó confianza, mientras Cruz Azul intentó acomodarse después del golpe.
La respuesta celeste llegó rápido. Al minuto 36, Charly Rodríguez aprovechó un balón dentro del área y con un toque venció a Óscar Whalley. La Máquina recuperó el ánimo y volvió a meterse al partido justo antes del descanso, en medio de una atmósfera que nunca perdió fuerza.
La parte complementaria arrancó con más drama. Ángel Sepúlveda apareció apenas al minuto 50 y silenció por un instante el estadio Azteca, cuando se levantó dentro del área y con un cabezazo superó a Mier.
Cruz Azul no tardó en reaccionar otra vez. Una jugada entre Ebere y Bryan González terminó en penalti tras la revisión de Maximiliano Quintero. El propio delantero nigeriano tomó la pelota y definió con calma al lado izquierdo de Whalley para firmar el 2-2 al minuto 56.
En los minutos finales nadie bajó la intensidad. Cada barrida, cada reclamo y cada balón dividido se vivieron con tensión total. El empate dejó la serie completamente abierta para la vuelta en el estadio Jalisco.