La noticia buena para el Atlas: está noche dormirán como líderes del futbol mexicano; la mal fue que lo hicieron tras un decepcionante triunfo que demostró que no están para cosas grandes en este torneo.
El clásico tapatío empezó caliente, Hiram Mier disputaba en medio campo un balón e intenta despejar, pero golpea en el rostro a Julio Furch. El silbante le amonesta, pero va al VAR y decreta la tarjeta roja por agresión.
Fue al 26 que el cielo se abrió para la visita. Un golpe en el área, y Fernando Guerrero no dudó en decretar desde los once pasos. Aldo Rocha cobró a lo panenka, bombeado a media altura y con frialdad. Gudiño ya se había lanzado y aunque manoteó para golpear el balón, no fue suficiente: el balón entró agónicamente. Inmediatamente en el festejo, Jesús Molina y “Chicote” Calderón se vieron involucrados en una trifulca ante los atlistas. El atacante se llevó la peor parte pues el silbante determinó una agresión de su parte y lo expulsó. Era apenas el minuto 30 y Atlas ya tenía la ventaja en el marcador y con el rival diezmado por perder dos hombres, parecía un festín puesto, pero Diego Cocca decidió retirarse de la mesa.
Atlas se llevó la victoria con lo mínimo, pero les fue suficiente para colocarse en la cima, en spera de lo que hoy hagan América y Toluca.