Una historia de amor tras el holocausto

El narrador nacido en 1968 ha creado una obra que sostiene una profunda reflexión sobre la memoria y la identidad.

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 9 (EL UNIVERSAL).- A Dusan Sarotar, el escritor, poeta, traductor, guionista y fotógrafo esloveno, le interesan las historias pequeñas, tan íntimas que en "El mapa estelar" (Ediciones del Lirio, 2025), alcanzan su nivel más personal. Aunque sus temas literarios siempre exploran el destino de la comunidad judía frente a los horrores del Holocausto, en esta novela con la que el escritor esloveno entra al mercado editorial en español, aborda vida de su abuelo y su familia, por lo que tiene como escenario principal su ciudad natal, Murska Sóbota, durante la primera mitad del siglo XX.
El narrador, que tiene un trabajo singular con el lenguaje, el dolor y el alma humana, temas que aborda con una escritura poética y profunda, asegura que la primera pregunta que se hizo y que sigue rigiendo la razón por la que empezó a escribir y sigue escribiendo, es la pregunta ¿quién soy?, incluso dice que esa es la primera pregunta que debe hacerse toda persona, porque es la manera de preguntarnos sobre el sentido de nuestras vidas.
"Algunos dicen, sobre todo la religión dice que, el sentido está en el sufrimiento, en el padecimiento, también en la pérdida. Yo digo que en ese encontrar el sentido aparece el escritor para contar las historias. Todo ya está descubierto, los historiadores ya escribieron, los astrónomos ya descubrieron las estrellas, los arqueólogos ya encontraron las culturas del pasado, todo está, pero ¿quién puede descubrir qué es el alma? Esta es mi pregunta, por eso escribo. Y por supuesto es intangible, a lo mejor ni siquiera es, no se puede describir, pero sí tiene que ver con lo que íntimamente sentimos", señala Sarotar en entrevista.
El narrador nacido en 1968 ha creado una obra que sostiene una profunda reflexión sobre la memoria y la identidad, y para ahondar en ello le parece fundamental contarlo desde pequeñas historias. Dice que hubo un tiempo para las grandes historias, para los grandes relatos nacionales, pero eso hoy ya no funciona.
"Es necesario volver a ese inicio, a esas pequeñas preguntas, grandes preguntas, de ¿qué somos?, ¿por qué estamos aquí? Y ahí es donde nos damos cuenta de que las personas, más allá de las épocas, más allá de los lugares, más allá de las culturas, somos más próximas, más parecidas unas a otras de lo que creeríamos. En todas partes hay familias, pequeñas o grandes, familias que se quieren o que no se quieren, hay amor, hay desamor, o se busca el amor, hay pobres o ricos, y a partir de ahí hay que hacer historias".
El mapa estelar es una historia familiar que nace de su abuelo, una historia con belleza, pero también tragedia. Su abuelo tenía apenas 36 años cuando volvió de Auschwitz. "Y este personaje, absolutamente sin nada, se pregunta ¿quién soy? Tenía que decidir entre el fracaso, el suicidio o el amor, y se decidió por el amor. Seis meses después, formó otra familia, se casó con mi abuela, tuvo tres hijas y yo soy su nieto. Bueno, 60 años después de que esto ocurriera yo escribí esta historia de amor".